Venezuela expresó preocupación por la violencia en el Catatumbo y pidió proteger a las comunidades afectadas en la frontera con Colombia.

El Gobierno de Venezuela expresó su “profunda preocupación” por la escalada de violencia registrada en la región colombiana del Catatumbo, una zona fronteriza afectada por enfrentamientos armados y disputas entre grupos ilegales.
La declaración fue difundida el 13 de mayo de 2026 por la Presidencia venezolana. El comunicado vinculó los hechos con víctimas mortales y afectaciones a poblaciones ubicadas cerca del límite entre Colombia y Venezuela.
Caracas atribuyó la situación al conflicto interno colombiano y señaló que la violencia volvió a impactar a comunidades situadas en ambos lados de la frontera. El mensaje mantuvo el foco en la protección de la población civil y en la estabilidad fronteriza.
Venezuela rechaza acciones armadas
La Cancillería venezolana rechazó cualquier acción que pueda comprometer la paz y la seguridad de las comunidades fronterizas.
“Venezuela ha sido sorprendida por estos acontecimientos y rechaza toda acción armada que comprometa la paz, la estabilidad y la seguridad de las comunidades fronterizas”, señaló el comunicado oficial.
El Gobierno venezolano sostuvo además que el país “ha sufrido históricamente las consecuencias del conflicto interno colombiano” y advirtió que esta nueva escalada vuelve a afectar la vida de las poblaciones ubicadas a ambos lados de la frontera.
Caracas pidió fortalecer mecanismos de entendimiento y respeto mutuo entre países vecinos, además de evitar acciones que aumenten las tensiones o generen mayores riesgos para las comunidades fronterizas.
Operativos militares en el Catatumbo
La región del Catatumbo se encuentra en el departamento colombiano de Norte de Santander, cerca de la frontera con Venezuela. La zona es considerada un corredor estratégico donde operan grupos armados ilegales y redes vinculadas a economías ilícitas.
Autoridades colombianas informaron sobre operaciones terrestres y aéreas en áreas rurales de Tibú y El Tarra. Según el reporte oficial, siete integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) murieron y uno más fue capturado.
El informe identificó al Frente Luis Enrique León Guerra como parte de esa guerrilla y lo relacionó con enfrentamientos contra el Frente 33 de las disidencias de las antiguas FARC por el control territorial y de cultivos de coca.
Entre abril y mayo de 2026 también se reportaron bombardeos e incursiones armadas cerca de la línea fronteriza, con al menos cinco fallecidos. Además, se denunció el uso de drones con explosivos por parte de organizaciones ilegales y daños en viviendas civiles.
Aumenta la crisis humanitaria en la frontera
El Consejo Noruego para Refugiados estimó en enero de 2026 que más de 100 mil personas fueron desplazadas desde el recrudecimiento del conflicto en 2025.
El organismo alertó sobre reclutamiento forzado, homicidios selectivos, amenazas contra civiles y restricciones impuestas por grupos armados a familias desplazadas.
También reportó ataques contra escuelas, falta de acceso a agua potable y presencia de artefactos explosivos en distintas zonas de la región fronteriza.
La Cancillería venezolana insistió en que la prioridad debe centrarse en la protección de la población civil y en evitar nuevas tensiones en la frontera compartida con Colombia.
Con información de NotiPress.
