Un equipo del IEO-CSIC ha advertido de un desajuste en la política pesquera de la UE que ha trasladado más costes a las flotas con menor impacto ecológico por los cierres marinos.

Un equipo del Centro Oceanográfico de Santander del Instituto Español de Oceanografía del CSIC, con sede en Oviedo, advirtió de un “desajuste” en la política pesquera europea, al constatar que las flotas con menor impacto ecológico están asumiendo un mayor coste económico derivado de los cierres de áreas marinas decretados por la Unión Europea (UE).
Así se desprende de dos estudios publicados en la revista ‘ICES Journal of Marine Science’, que analizan las consecuencias espaciales, ecológicas y económicas de estas restricciones sobre las distintas artes de pesca. Los trabajos concluyen que las artes fijas, como el palangre de fondo y las redes de enmalle, presentan una menor huella sobre el fondo marino, pero «son las más perjudicadas por la normativa comunitaria».
El análisis evalúa por primera vez las implicaciones por tipo de arte de los cierres establecidos por la Comisión Europea (CE) en aplicación del Reglamento de Ejecución (UE) 2022/1614, que vedó 87 áreas a la pesca de fondo entre los 400 y 800 metros de profundidad en el Atlántico Nordeste para proteger los Ecosistemas Marinos Vulnerables.
El estudio apunta además a un posible sesgo en el diseño de los cierres, ya que la metodología utilizada excluye de las áreas protegidas aquellas zonas con alta intensidad de arrastre, donde la UE asume equivocadamente que los ecosistemas vulnerables ya han desaparecido, mientras que incluye espacios donde operan artes como el palangre, capaces de coexistir con estos hábitats.
SOSTENIBILIDAD Y VIABILIDAD ECOLÓGICA
A partir de datos de posicionamiento de buques, diarios de pesca y registros de primera venta entre 2016 y 2021, el equipo científico del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) cartografió el esfuerzo pesquero y los ingresos de las principales flotas. Los resultados evidenciaron que las restricciones se aplican de forma uniforme pese a que el impacto ambiental de las artes no lo es, lo que genera una “paradoja” entre sostenibilidad ecológica y viabilidad económica.
En términos económicos, las flotas de artes fijas afrontan pérdidas de ingresos de entre el 7% y el 9% en los escenarios más restrictivos, mientras que la pesca de arrastre presenta impactos mucho menores, de entre el 0,5% y el 4%. Además, estas flotas podrían perder hasta el 10% de sus caladeros principales, donde se concentra la mayor parte de su rentabilidad.
EL TRIPLE DE CALADEROS CERRADOS
El impacto se intensifica en el mar Cantábrico y el noroeste peninsular, donde la ampliación de las zonas cerradas podría superar el 300%. Así, la flota de palangre de fondo podría perder hasta el 19 % de sus ingresos totales, lo que equivale a entre 7 y 8 millones de euros anuales.
Las consecuencias económicas se concentran especialmente en Galicia, donde más del 80% de las pérdidas recaerían sobre puertos como Burela, Celeiro y Ribeira, que asumen más de la mitad de la caída de ingresos de toda la flota española por su dependencia del palangre. En otros enclaves de la cornisa cantábrica, como Cudillero (Asturias), las reducciones podrían superar el 40%.
Los investigadores abogan por avanzar hacia una gestión “específica por arte” que tenga en cuenta el impacto ecológico real de cada método de pesca y por reforzar modelos de cogestión.
La investigadora del Centro Oceanográfico de Santander Ulla Fernández-Arcaya señaló que será clave “garantizar que la protección de los mares no solo sea eficaz ecológicamente, sino también viable económicamente y socialmente justa para las comunidades pesqueras”.
El segundo estudio, centrado en el Sistema de Cañones de Avilés, refuerza esta tesis al constatar que «el palangre de fondo presenta efectos mínimos sobre comunidades sensibles de corales y esponjas», frente a los daños más severos asociados a las redes de enmalle, lo que apunta a la necesidad de «aplicar restricciones diferenciadas en función del impacto real sobre los ecosistemas».
