La educación abierta en la Unión Europea avanza a paso lento

La Educación Abierta tiene como objetivo estimular un aprendizaje flexible y abierto que dote a los ciudadanos de las habilidades que necesitan para desenvolverse en la sociedad del siglo XXI de forma más igualitaria.

Aunque la comunidad educativa apuesta de forma cada vez más firme por este nuevo paradigma educativo que requiere de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), se hace necesario que las políticas educativas acompañen y ayuden a consolidar este nuevo modelo.

El estudio, que ha sido llevado a cabo por el Joint Research Centre (JRC) de la Comisión Europea y el Instituto de Investigación, Innovación y Tecnologías Educativas (UNIR iTED), analiza las políticas e iniciativas de los Estados miembro de la Unión Europea para determinar el estado y el impacto de dichas políticas, así como las principales barreras a las que tienen que enfrentarse los países (tanto a nivel nacional como comunitario) para su implementación.

Las principales barreras son una baja predisposición al uso de las TIC, una fragmentación de las iniciativas y la resistencia al cambio cultural

Distintas velocidades

El informe, que supone la primera revisión realizada a este nivel, concluye que, a pesar de lo conseguido, los diferentes Estados están avanzando a velocidades muy diferentes. A pesar del Plan Bolonia, todavía existen muchas diferencias entre los países europeos en la educación, especialmente en el ámbito universitario, lo cual dificulta mucho la puesta en común de aspectos esenciales.

Además, como indica Daniel Burgos, director de UNIR iTED, “hasta el momento, la visión de las políticas de educación abierta ha estado restringida al concepto de Recurso Educativo Abierto, lo cual resulta muy limitante a la hora de explorar todas las posibilidades que la educación abierta trae consigo”.

En cuanto a las principales barreras encontradas, los autores señalan una baja predisposición a la utilización de las TIC, la fragmentación de las iniciativas existentes, la falta de concienciación sobre la importancia de la educación abierta, o la resistencia al cambio cultural, entre otras. El estudio también indica una fuerte necesidad de difusión de las inversiones realizadas por la Comisión Europea en el ámbito de la educación europea. Para Fabio Nascimbeni, investigador de UNIR iTED, “el informe aporta pruebas que contribuirán a una mejor comprensión del desarrollo de la educación abierta en Europa”.

SINC

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