La renuncia de Wes Streeting profundiza la crisis del gobierno laborista y aumenta las dudas sobre el liderazgo de Keir Starmer en Reino Unido.

El gobierno de Reino Unido atraviesa una crisis política marcada por la pérdida de apoyo al primer ministro Keir Starmer y por tensiones internas dentro del Partido Laborista tras los resultados electorales del 7 de mayo.
La situación se agravó con la renuncia del secretario de Estado de Salud y Atención Social, Wes Streeting, quien formalizó su salida el 14 de mayo en medio de diferencias con la dirección política del gobierno laborista.
En su carta de renuncia, publicada en la red social X, Streeting aseguró que Starmer no representa el liderazgo que Reino Unido necesita para garantizar estabilidad política de cara a las próximas elecciones.
El exfuncionario también cuestionó el desempeño electoral del laborismo y advirtió sobre el avance del nacionalismo encabezado por Nigel Farage y Reform UK. Según señaló, este movimiento impulsa medidas extremas como restringir la migración y eliminar proyectos vinculados con energía solar.
El laborismo pierde apoyo en gobiernos locales
En las elecciones locales, el Partido Laborista perdió cerca de mil 500 concejales en Inglaterra y dejó de controlar 40 concejos locales, incluidos territorios considerados históricos bastiones del partido.
Mientras tanto, Reform UK pasó de tener dos a mil 451 concejales, consolidando un crecimiento político que altera el escenario electoral británico.
Pese al deterioro interno del laborismo, el rey Carlos III expresó respaldo a la gestión del gobierno durante su discurso anual ante el Parlamento. El monarca afirmó mantener confianza en las acciones impulsadas por los ministros, especialmente en materia de salud, seguridad y energía.
Durante su intervención, también subrayó que la independencia energética sigue siendo una prioridad estratégica para Reino Unido ante la guerra en Irán y las disrupciones globales relacionadas con combustibles fósiles.
La política energética aumenta la presión sobre Starmer
La agenda energética se mantiene como uno de los principales focos de tensión para el gobierno británico.
Por un lado, Starmer promueve energías limpias y restricciones a la actividad petrolera en el Mar del Norte. Al mismo tiempo, evalúa impulsar la extracción de gas mediante la iniciativa Jackdraw, una posición que genera críticas tanto entre sectores ambientalistas como dentro de su propio partido.
La investigación consultada por NotiPress señala que esta postura dejó al primer ministro en una posición incómoda frente a distintos sectores políticos y económicos.
Andy Burnham gana protagonismo dentro del laborismo
En medio de la caída de popularidad de Starmer, algunas figuras laboristas comenzaron a ganar visibilidad dentro del escenario político británico.
Según datos de YouGov citados por NotiPress, Starmer mantiene una percepción negativa de -47%, mientras otros dirigentes muestran una evolución más favorable en la opinión pública.
Entre ellos destaca Andy Burnham, alcalde de Gran Mánchester desde 2017 y reelegido en tres ocasiones consecutivas con mayoría absoluta. Burnham es además el único político británico con valoración positiva en los sondeos mencionados.
Información consultada por la agencia señala que su popularidad aumentó después de imponerse en los 215 distritos electorales de su región durante las elecciones de 2021.
Aunque actualmente no ocupa un escaño en el Parlamento, medios británicos y sectores de la opinión pública lo consideran uno de los posibles relevos para liderar el Partido Laborista.
Para aspirar formalmente al liderazgo laborista, Burnham necesitaría el respaldo de al menos 20% de los diputados del partido y el apoyo de 5% de las nominaciones locales.
La caída de aprobación del gobierno y las recientes renuncias dentro del gabinete colocan al alcalde de Gran Mánchester como una de las figuras con mayor proyección política dentro del oficialismo británico.
Con información de NotiPress.
