MADRID, 6 Feb. 2019 (Europa Press) – El Banco Central Europeo (BCE) ha dado comienzo este miércoles a su análisis de sensibilidad del riesgo de liquidez de los bancos directamente supervisados por la institución con el fin de evaluar la capacidad de las entidades europeas de hacer frente a diversos ‘shocks’ de liquidez, como una hipotética fuga de depósitos, según ha informado el supervisor bancario.

En las pruebas, en las que tomarán parte cien bancos y que se completarán en el curso de los próximos cuatro meses, el supervisor examinará la respuesta de las entidades ante “choques adversos extremos” que supongan una creciente salida de fondos, centrándose en los flujos a corto plazo con el fin de estimar el “periodo de supervivencia”, es decir, el número de días que cada banco puede seguir operando haciendo uso de la liquidez y los colaterales disponibles sin acceso a los mercados de financiación.

“Examinaremos la sensibilidad de la posición de liquidez de los bancos a sacudidas, en función de pasadas experiencias. Los hipotéticos ‘shocks’ podrían adoptar la forma de fuga de depósitos observados en el pasado en el caso de algunas entidades, pérdidas de liquidez relacionadas con rebajas de rating o la retirada de compromisos de facilidades de liquidez”, precisó el BCE.

Sin embargo, la institución explicó que no simulará los impactos de un choque generalizado en el mercado en la financiación de los bancos o cambios significativos en los precios de los activos, añadiendo que el ejercicio será llevado a cabo sin referencia alguna a decisiones de política monetaria.

Los resultados del ejercicio serán tomados en cuenta por el BCE en las evaluaciones supervisoras de la gestión de los riesgos de liquidez de los bancos, incluyendo el Proceso de Revisión y Evaluación Supervisora (PRES), aunque el resultado de los test de estrés no afectará a los requisitos de capital y liquidez de forma mecánica, precisó el banco central.

“Los resultados ofrecerán al supervisor información sobre la vulnerabilidad relativa de los bancos a los diferentes ‘shocks’ de liquidez aplicados en el ejercicio e identificará también las mejoras necesarias en la gestión de los riesgos de liquidez de las entidades”, añadió el BCE, señalando que, en caso de hacerse públicos, los resultados se darían a conocer en la segunda mitad de 2019 y “en términos agregados y no individuales”.