Buenos Aires, 24 oct (dpa) – La escritora argentina Claudia Piñeiro publica su primer libro de cuentos, “Quién no”, tras haberse involucrado intensamente en la campaña por la legalización del aborto. “Tuve otra urgencia este año, que claramente era una urgencia por encima de la literatura quizás”, apunta a dpa.

Y Piñeiro revela que siente un “cariño especial” por el volumen que presentará este jueves en el Centro Cultural Kirchner (CCK) en Buenos Aires, porque “Quién no” (Alfaguara) le permitió seguir el camino de la escritura mientras apoyaba el proyecto, aprobado en Diputados pero rechazado luego por el Senado.

La exitosa novelista (“Las viudas de los jueves”, “Las grietas de Jara”) afirma que el hilo conductor de este libro se encuentra en los “personajes que están en un límite”. “El lector puede reaccionar diciendo ‘yo jamás haría eso’, o bien ‘no pasaría de ese lado, pero a lo mejor puedo entender lo que le pasa al personaje’. Se pone en juego la pregunta de quién no haría eso si estuviera en ese lugar. No lo sabemos”, explica.

Piñeiro posa su mirada en situaciones cotidianas, interfamiliares y hasta de la industria editorial en esta obra que reúne cuentos de los últimos 15 años. Un padre separado carece de departamento propio para celebrar el cumpleaños de su hijo (“Lo de papá”), una mujer descubre por una maleta el secreto de su marido fallecido (“Dos valijas”) y un escritor famoso es acusado de plagio (“La muerte y la canoa”).

dpa : ¿Cómo es su relación con el cuento?

Piñeiro : A mí el género me encanta como lectora. Pero siempre me sentí más cómoda escribiendo novela, tengo la cabeza más formateada para irme por ciertos meandros que el cuento no permite tanto. El cuento tiene otra precisión, otra síntesis. A lo largo de estos años escribí muchos cuentos por distintas circunstancias. Al principio por el hecho de asistir a un taller literario con Guillermo Saccomanno. Y después durante estos años me han pedido para distintos medios del exterior y de acá, para antologías.

dpa : ¿Hay cuentos que son los pilares del libro o sus preferidos?

Piñeiro : Cada uno tiene cosas por las cuales me interesa. Por ejemplo tiene el único cuento de terror que escribí en mi vida, “Alquiler temporario”. Y hay algunos que habían sido pequeñas grageas de cuentos que se llamaban “miniaturas negras” para “El País” de España, que después hice un poco más extensos.

Tenés que elegir con qué cuento arrancás, con qué cuento cerrás, qué cuentos ponés en el medio. Hay un cuento que tiene que ver con el aborto, “Basura para las gallinas”, que escribí hace siete años. Pero arrancar con ese cuento me parecía demasiado exclamativo. A veces a los lectores hay que llevarlos de a poco hacia determinado lugar. Entonces preferí arrancar con “Lo de papá”, que tiene que ver con el momento actual desde el punto de vista de los hombres. Las mujeres hicimos un avance tremendo, estamos en otra posición con respecto a años anteriores, y los hombres quedaron con cierto desconcierto.

dpa : Este año estuvo muy involucrada en la campaña a favor de la legalización del aborto. ¿Pudo seguir escribiendo entretanto?

Piñeiro : Creo que justamente este libro de cuentos tiene que ver con eso. Muchos de estos cuentos ya estaban escritos, entonces lo que tenía que hacer era corregirlos. Ese tipo de trabajo de corrección y tan compartimentado lo podía hacer en medio de esa vorágine. Tenía una novela para empezar este año y no pude, porque el proceso fue agotador física y mentalmente. Además si tenés que estar en la calle peleando un derecho no tenés ese tiempo para estar sentado a tu escritorio escribiendo una novela.

dpa : Con el debate sobre la legalización del aborto, más allá de que no se aprobó, ¿se ganó una batalla al plantear una discusión inédita en el país y en América Latina?

Piñeiro : Absolutamente. La palabra aborto no se decía, era disruptiva. Se pudo usar la palabra, se pudo hablar en las familias. Gente que lo tenía totalmente oculto pudo abrazarse, consolarse, contarse sus experiencias. Es una batalla que ganamos hablando de esto y eso no nos lo van a quitar. Después nos darán la ley o no. Yo creo que sí, es una ley de salud pública, es una ley que no se le puede negar a las mujeres. No puede ir presa una mujer por hacerse un aborto ni puede morirse desangrada en un consultorio clandestino.

dpa : El narrador del último cuento sostiene: “Hoy un escritor (…) con solo escribir no llega a ninguna parte”. ¿El escritor es cada vez más una figura mediática?

Piñeiro : Todos somos cada vez figuras más mediáticas, no solamente el escritor. Lo que pasa, pasa en los medios. Lo que pasa, pasa en los redes. Si vos no tenés cierta participación en esos lugares te ven menos, compran menos tu libro. Entramos en una nueva etapa, en la cual si querés que tus libros se conozcan, tenés que hacer algunas cosas que antes no hacías. Y algunos están dispuestos a hacerlo y otros no. Algunos con límites y otros no.

dpa : ¿Cree que se está produciendo una renovación entre los cuentistas argentinos?

Piñeiro : Hay muchas apuestas editoriales a los cuentos que antes no la había. Últimamente con Mariana Enríquez, con Samanta Schweblin, con otros autores que han sacado libros de cuentos que se han leído muy bien, también extranjeros como Lucia Berlin, se empezó a mover ese prejuicio con respecto a que la gente no lee cuentos.

SOBRE CLAUDIA PIÑEIRO (Gran Buenos Aires, 1960): Escritora, dramaturga y guionista de televisión. Publicó “Las viudas de los jueves” (Premio Clarín de Novela 2005), “Tuya”, “Elena sabe” (Premio LiBeraturpreis 2010), “Las grietas de Jara” (Sor Juana Inés de la Cruz 2010), “Betibú”, “Un comunista en calzoncillos”, “Una suerte pequeña” y “Las maldiciones”. Varias de sus novelas fueron llevadas al cine. También es autora de relatos para niños y obras de teatro.

Por Gabriela Mayer (dpa)