Barbón ha defendido sus declaraciones sobre la crisis migratoria en Ceuta y el presidente del Principado ha asegurado que sus discrepancias con Bolaños no suponen «ni un choque ni una confrontación», sino que responden a su condición de presidente de Asturias y a su libertad para expresar lo que piensa.

Barbón ha señalado que él no tiene que someterse «argumentarios» y ha recordado que desde el primer día de los sucesos en Ceuta, el 31 de julio, ha sostenido que la entrada masiva de decenas de miles de personas no habría podido producirse «si no es con la connivencia de Marruecos».
«Yo la hice no ayer, perdonen, yo llevo haciéndola desde el primer día que tuvo lugar, y les pido que revisen mis redes sociales. Yo he dicho ayer, y lo que pasa es que soy coherente con lo que dije en el momento en que tuvo lugar ese hecho, que fue la entrada masiva de decenas de miles de personas, que es imposible que pudieran entrar y violar la frontera de España si no es con la connivencia de Marruecos. Esto no es ni un choque ni una confrontación, es simplemente que yo explico lo que yo pienso, lo cual demuestra que yo no funciono por argumentarios», dijo.
El presidente asturiano ha defendido además que hay que apoyar al pueblo ceutí, reivindicar la españolidad de Ceuta y Melilla y respaldar a la ciudad desde el resto de comunidades autónomas. En este sentido, ha criticado que algunas comunidades gobernadas por Vox no hayan votado o no hayan asistido a la reunión en la que se planteaba conceder ayuda económica a Ceuta para afrontar la situación.
«¿Decimos que nos duele Ceuta y luego cuando hay que votar recursos para Ceuta nos negamos a darlos?», se ha preguntado Barbón, quien ha calificado esta actitud de «hipócrita».
El presidente del Principado ha insistido en la necesidad de defender las fronteras y ha atribuido a Marruecos una responsabilidad en lo ocurrido, al considerar que «es imposible que miles de personas crucen una frontera sin que lo sepa el país titular».
Además ha advertido de que no se puede frenar la actuación humanitaria de Cruz Roja y ha mostrado su preocupación por las imágenes que se han difundido de algunos episodios ocurridos en Ceuta. Barbón ha diferenciado entre gestionar el miedo y la preocupación de la población y «caldear el ambiente» hasta provocar que las personas actúen «más con las tripas que con el corazón».
«El día que la política pierda el humanismo, el día que las personas perdamos el carácter o la capacidad de ponernos en el lugar de los más vulnerables, ese día vayámonos todos para casa», ha afirmado.
