Schleswig (Alemania), 5 abr (dpa) – El Tribunal Regional Superior (OLG) de Schleswig-Holstein, en el norte de Alemania, dictaminó hoy dejar en libertad con medidas cautelares al ex presidente catalán Carles Puigdemont y descartó imputarle el delito de rebelión por el que está procesado en España.
La justicia germana, no obstante, mantiene contra el político soberanista la acusación de malversación de fondos públicos, el segundo de los delitos incluidos en la orden de detención europea activada por el Tribunal Supremo español, y autoriza la salida de prisión de Puigdemont condicionada al pago de una fianza de 75.000 euros (unos (91.750 dólares).
«El delito de alta traición (comparable en Alemania al de rebelión) no se cumplió porque no se aprecia la característica de ‘violencia'», argumenta el fallo emitido por el OLG a última hora de este jueves.
El escrito señala que para poder procesar a un acusado por «violencia» se requiere que la violencia ejercida contra terceros ejerza tal presión sobre el órgano constitucional que tenga capacidad para doblegar su voluntad. «Este no es el caso», agrega.
Con esta decisión, el OLG no cumple con la petición formulada dos días atrás por la Fiscalía general de Schleswig-Holstein que, tras examinar la euroorden emitida por el Tribunal Supremo español contra el político independentista, solicitaba a los jueces que no le concediesen la libertad alegando riesgo de fuga.
El recorrido judicial del ex «president» del Gobierno catalán en Alemania no termina con su salida de prisión. Puigdemont debe ahora esperar a que los jueces germanos determinen si autorizan una entrega a las autoridades españolas en base al delito de malversación.
Tal decisión, explica el tribunal, todavía no se puede tomar porque «es necesario aclarar otras circunstancias y disponer de mayor información».
Puigdemont saldrá, como pronto, libre este viernes. Esta noche todavía dormirá en prisión, según informó una funcionaria de la prisión en la que el político soberanista permanece arrestado desde el pasado 25 de marzo explicando que solo abandonará el correccional una vez que sus abogados defensores puedan demostrar que han ingresado la fianza de 75.000 euros (91.745 dólares) que le ha sido impuesta.
Minutos después de darse a conocer el fallo del Tribunal Regional que otorgaba la libertad condicionada a Puigdemont, sus abogados en Alemania, visiblemente satisfechos, recalcaron la importancia de que la justicia alemana descartara imputarle a Puigdemont el delito de rebelión, penado en España con hasta 30 años de cárcel.
«Nos alegramos mucho por nuestro cliente», indicaron en un comunicado. Respetamos que el tribunal no quiera decidir sobre la extradición en este caso que afecta a la concepción de la democracia europea «sin darle al poder judicial español otra oportunidad para justificar la única acusación que todavía se considera (el delito de malversación)», añadieron.
En Cataluña, su abogado Jaume Alonso-Cuevillas consideró «un gran éxito» la decisión de la Justicia alemana y el hecho de que descarte el delito de rebelión. «Siempre hemos sostenido que no se aguanta porque requiere un alzamiento violento que no se ha producido», dijo en declaraciones al canal catalán TV3.
Desde España, el Ejecutivo de Mariano Rajoy se mostró prudente. «El Gobierno no conoce los términos exactos en que se ha pronunciado el tribunal alemán y por tanto no puede hacer ninguna valoración», indicaron fuentes del Palacio de la Moncloa a dpa.
El ministro de Justicia, Rafael Catalá, pidió esperar hasta el final del proceso. «Algunas (decisiones judiciales) nos gustan más o menos, pero todas ellas se realizan en ejercicio de su independencia, y lo que corresponde es acatarlas y llevarlas adelante», expresó.
No en vano, el fallo del OLG sienta como un jarro de agua fría en Madrid, donde la justicia solicitaba la entrega del político soberanista en base a los delitos de rebelión y de malversación.
Por el contrario, en el partido de Puigdemont, Junts per Catalunya, se mostraron satisfechos. «Queremos subrayar el enorme contraste entre una justicia europea que escucha y deja a la gente de buena voluntad libre, y la justicia española, que escucha a ministros y hace condenas previas», dijo el portavoz parlamentario Eduard Pujol.
Puigdemont, destituido en octubre por Madrid a raíz de la escalada de su proceso independentista, fue detenido el 25 de marzo en un área de servicio del norte de Alemania en virtud de una orden de arresto europea emitida dos días antes por el Tribunal Supremo español.
La justicia del país ibérico lo procesó por rebelión y malversación de fondos públicos debido al plan con el que intentó proclamar una república independiente, causando así una crisis institucional sin precedentes todavía abierta.
El político de 55 años lleva más de cinco meses fuera de España, país que abandonó tras ser suspendido como presidente catalán para instalarse en Bélgica. Ahora, quedará en libertad a la espera de conocer su futuro. No hay un plazo determinado para que la Justicia alemana se pronuncie sobre su entrega a España, aunque lo recomendado es 60 días ampliables a 90 en casos excepcionales.
Por Ana Lázaro y María Prieto (dpa)