Bruselas, 24 sep (dpa) – Alemania y Francia defienden enfoques diferentes en el debate en torno a la iniciativa de la Comisión Europea para vincular en el futuro las ayudas estatales y los contratos públicos a la producción en Europa.

La ministra alemana de Economía, Katherina Reiche, se pronunció de nuevo en Bruselas a favor de incluir a socios comerciales externos a la Unión Europea (UE). Por su parte, el ministro de Industria francés, Sébastien Martin, hizo hincapié en limitarse a los 27 Estados miembros del bloque europeo.
Los planes de la Comisión Europea se centran, entre otras cosas, en los automóviles, las bombas de calor y las instalaciones fotovoltaicas, así como en materiales de construcción importantes como el cemento y el aluminio. El objetivo es mantener la producción industrial en Europa a pesar de la competencia, por ejemplo, de China.
¿Qué es «europeo»?
Antes de que se aplique la propuesta presentada en marzo, los Estados miembros de la UE y el Parlamento Europeo deben dar su visto bueno a la misma. Desde hace meses se debate, en particular, en qué condiciones los productos se consideran «europeos» o reciben un trato equivalente.
Se trata de la proporción de la producción, así como de la cuestión de a qué países se les aplican las mismas condiciones que a los Estados miembros de la UE.
Según explicó Reiche antes de una reunión de los ministros responsables de Competitividad, Mercado Interior e Industria, los planes deberían seguir el principio «Made with Europe»: «Es decir, producir en Europa, pero con nuestros socios comerciales. Con Noruega, con Suiza, pero también con países socios como Canadá».
Francia: se trata de los 27 Estados miembros de la UE
Francia quiere restringir más que Alemania la lista de países de los que pueden beneficiarse las empresas. El ministro de Industria, Sébastien Martin, declaró en Bruselas que por «Made in Europe» se entiende a los 27 Estados miembros de la UE.
«Los fondos públicos de los europeos deben beneficiar a los trabajadores y a las fábricas europeas», dijo Martin, quien hizo especial hincapié en la industria del automóvil, al considerar que Europa está en condiciones de fabricar coches en su propio continente.
En cambio, reconoció que en algunos otros sectores se depende de piezas procedentes de otros países. «Pero para poder acogerse a las ayudas públicas, la producción debe realizarse en Europa», apuntó.
Martin destacó que esta iniciativa no tiene como objetivo el aislamiento, sino que también podrían existir acuerdos con determinados países para facilitar el acceso, aunque abogó por que la prioridad sea el acuerdo entre los 27 Estados miembros de la UE.
