El Gobierno de España aseguró que la operación para reubicar a 1.700 migrantes al puerto de Ceuta desde las playas de El Trampolín y Benítez ha concluido y que se desarrolló «sin incidencias destacables».

Según informaron fuentes del Ejecutivo, todas las plazas habilitadas en las carpas instaladas en dos parcelas del puerto han quedado ocupadas. Además, el Gobierno afirmó que dispositivo se desarrolló «con normalidad, sin incidencias destacables», pese a las situaciones de tensión que se vivieron en la ciudad ceutí a primeras horas de la mañana.
Este traslado permite alcanzar ya «más de 6.000 plazas habilitadas en espacios temporales de acogida» para los migrantes llegados a la ciudad autónoma en julio. Sin embargo, el propio Gobierno estimó este mismo viernes que todavía quedan 3.000 migrantes de los que entraron de forma irregular en Ceuta en las calles.
El Gobierno defendió que era «indispensable que estas personas estuvieran bien atendidas en lugares acotados» para poder proceder a su identificación e iniciar los correspondientes «trámites de devolución».
Asimismo, avanzó que este proceso continuará aplicándose al resto de migrantes que permanecen en la ciudad. En este sentido, aseguró que «cuanto antes estén en esos espacios, antes se procederá a los retornos y antes se recuperará la ansiada normalidad».
En su caso, la portavoz del Gobierno y ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, calificó esta operación de “muy importante y sin precedentes”, y aseguró que se he desarrollado “sin incidentes graves”, pese a algunos momentos de tensión entre los migrantes y los agentes policiales.
En esta línea, Saiz agradeció el trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado durante este operativo junto a las entidades que atenderán estos espacios.
La ministra insistió en que ha sido una “operación humanitaria compleja” y que forma parte de la “solución” a la crisis migratoria de Ceuta. “El Gobierno trabaja de forma incansable para que Ceuta recupere su normalidad”, concluyó Saiz.
