Berlín, 23 jun (dpa) – El excapitán de la selección alemana Philipp Lahm ha criticado sin rodeos a la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) y a su presidente, Gianni Infantino, a quien sindica de alianzas dudosas.

«Lo más preocupante es la cercanía de Gianni Infantino a gobernantes como Donald Trump», escribió el excampeón del mundo de 2014 en un artículo firmado en el periódico «Die Zeit», refiriéndose a la relación de Infantino con el presidente de Estados Unidos.
«Existe la sospecha de que obtienen beneficios personales de sus cargos. Se está comercializando el Mundial. Eso le resta credibilidad al fútbol», afirmó Lahm.
Hay figuras que tiran del fútbol «con otras intenciones, algo turbio», escribió Lahm, veterano jugador del Bayern Múnich, quien denunció concretamente los elevados precios de las entradas para el Mundial: «La FIFA los maximiza al no facilitar datos veraces sobre la demanda real».
Los elevados precios de las entradas y el modelo de precios dinámicos son un tema candente en el torneo que se celebra en Estados Unidos, Canadá y México.
Lahm rechaza la celebración del Mundial cada dos años
Para Lahm, el Mundial debe seguir celebrándose cada cuatro años. «Un torneo necesita preparación y seguimiento para tener un efecto duradero», opinó el exdefensa de talla mundial. Las recurrentes propuestas de celebrar el Mundial cada dos años lo irritan.
Infantino había planteado esta idea en 2021, pero, tras una considerable oposición por parte de Europa y Sudamérica, acabó descartando el plan.
Lahm también considera un problema la carga que supone para los mejores jugadores el aumento de competiciones. «El inflado Mundial de Clubes ha saturado aún más un calendario que ya estaba repleto. Con un torneo adicional que se prolonga durante varias semanas y en el que a veces se registran temperaturas extremas, la carga para los jugadores ha aumentado aún más», escribió.
Por el contrario, Lahm elogió en tanto la ampliación del Mundial de 32 a 48 selecciones, algo que se hace por primera vez. «La tarea de la FIFA es, precisamente, impulsar el desarrollo del fútbol en todas partes. Esto solo es posible mediante la participación. Hay que aceptar las diferencias de calidad», opinó el exfutbolista alemán.
