El Gobierno de España apuesta por impulsar la ‘lengua asturiana’ y el ‘eonaviego/gallego-asturiano’ en el sistema educativo del Principado de Asturias, al recordar que las comunidades autónomas pueden ofrecer aquellas lenguas que cuenten con protección legal «en los términos que determine su normativa reguladora», lo que afecta también al acceso a la profesión docente o a la habilitación para impartirlas.

El Ejecutivo hace esta consideración en una respuesta escrita remitida al Congreso, donde Sumar preguntaba por lenguas no cooficiales como la asturiana o el eonaviego/gallego-asturiano. El Gabinete de Sánchez señala que todos los alumnos españoles deben poseer dominio «tanto en la expresión oral como escrita» de la lengua castellana y, en su caso, de las lenguas cooficiales, conforme establece la Ley Orgánica 3/2020 que modifica la Lomloe.
La pregunta, formulada por el diputado Rafael Cofiño Fernández, planteaba la creación de «especialidades docentes en lenguas no cooficiales que cuenten con reconocimiento jurídico e implantación curricular». Sumar recordó que el sistema educativo asturiano cuenta con más de 300 docentes y unos 30.000 alumnos en estas materias.
La formación que lidera Yolanda Díaz reclamó al Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes modificar la normativa para crear las especialidades docentes de ‘Lengua Asturiana’ y ‘Eonaviego/Gallego-Asturiano’, a fin de garantizar la estabilidad laboral del profesorado, que, pese a contar con «titulación oficial acreditada por la Aneca, desempeña su labor en interinidad.
PROTECCIÓN LEGAL
En su respuesta recogida por Servimedia, el Ejecutivo apunta que las autonomías con lenguas cooficiales «que no tengan ese carácter en todo el territorio» o con lenguas no oficiales que «gocen de protección legal» podrán ofrecerlas según determine su normativa reguladora, criterio «aplicable en lo referido al acceso a la profesión docente».
El Gobierno señala, asimismo, que la Lomloe establece como precepto general el dominio del castellano y, en su caso, de las cooficiales. Una respuesta anterior, remitida el 10 de febrero, ya aludió a la capacidad de las autonomías para organizar los niveles intermedios y avanzados de las lenguas que consideren de «interés especial» en sus territorios.
Para Sumar, sin embargo, estas consideraciones «no abordan la cuestión consultada», que se refiere a la habilitación para crear especialidades docentes de lenguas no cooficiales pero con reconocimiento jurídico e implantación curricular, como es el caso del asturiano, el gallego-asturiano o el aragonés, según subrayó la formación parlamentaria.
El grupo de Cofiño detalló que el reconocimiento como especialidad docente requeriría modificar los Reales Decretos 1594/2011, 1834/2008 y 287/2014, reguladores de los cuerpos de Maestros, Profesorado de Educación Secundaria y Escuelas Oficiales de Idiomas, para incorporar especialidades de «lenguas propias con implantación curricular y reconocimiento jurídico, sin necesidad de que sean cooficiales».
PRECARIEDAD DOCENTE
Sumar precisó que estos cambios «no imponen la creación automática de las especialidades docentes», sino que permitirían a las comunidades autónomas solicitarlas cuando concurran las condiciones educativas y legales necesarias, lo que reforzaría «tanto los derechos sociales de la población como la protección laboral» del profesorado que imparta clase en estos idiomas.
Aunque cuentan con titulación oficial acreditada por la Aneca y asumen «las mismas funciones que el resto del profesorado», los docentes afectados desempeñan su labor en situación de interinidad por la falta de una especialidad propia que permita acceder a plazas estables mediante concurso-oposición, según denunció la formación parlamentaria.
Esta situación, según Sumar, genera «condiciones laborales precarias y prolongadas, en clara discrepancia con la normativa europea» sobre abuso de temporalidad y medidas de estabilización. El grupo destacó que la enseñanza de estas lenguas está amparada por el Estatuto de Autonomía del Principado de Asturias y por la Lmloa, vigente desde diciembre de 2020.
La enseñanza del asturiano y del eonaviego/gallego-asturiano «comenzó hace más de 40 años», y actualmente más de 30.000 alumnos cursan alguna de estas materias desde Educación Infantil hasta la Escuela Oficial de Idiomas. Este profesorado protagoniza diversas acciones para que el Gobierno autonómico interceda ante el Ministerio de Educación.
