El portavoz nacional y vicesecretario de Cultura del PP, Borja Sémper, escenificó este martes en Fórum Europa su vuelta definitiva a la política tras el “oscuro túnel” del cáncer que ha padecido estos meses y apeló a recuperar la moderación en la política ante quienes han “normalizado el insulto”, entre los que señaló al presidente de Vox, Santiago Abascal, y al ministro socialista Óscar Puente.

Sémper intentó así centrar su mensaje en este desayuno organizado por Nueva Economía Fórum en “aportar algo de tranquilidad y sensatez en la política” para “recuperar su prestigio”. “Siempre he creído que, si no nos respetamos a nosotros mismos, difícilmente los ciudadanos nos respetarán”, resumió en un acto al que asistieron exdirigentes de Ciudadanos, como Albert Rivera y Begoña Villacís, y del PSOE, como Ander Gil, expresidente del Senado.
Tras ver “la política española desde la barrera durante casi un año” y “tomar distancia de la casquería de la política”, Sémper lamentó “el triste deterioro que se acelera cada día” a costa de las cosas “importantes” de la vida con la autoridad que le concede haberse enfrentado a un cáncer de páncreas.
En este sentido, reconoció que, durante su segunda etapa en política, desde principios de 2023 hasta julio de 2025, cuando pausó su vida por la enfermedad, acabó “viendo como normal cosas” que no se pueden aceptar como tal.
Entre ellas, que la política se haya “convertido en una sobreactuación permanente” y “un juego de sombras que pretende distraernos de lo verdaderamente importante”. O que el Gobierno recurra al “ataque sistemático a los jueces” y “cualquier contrapoder que se atreva a levantar la voz”.
Pero la crítica que más llamó la atención fue a Abascal por llamar “mierda” al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y a Puente por decir que Feijóo le da “asco”. Frente al “insulto normalizado” y “la mala educación”, apeló a suavizar el tono. Y reconoció que su partido tiene “una cuota de responsabilidad” en esta deriva, pero advirtió de que el “grado de responsabilidad” del Gobierno es aún mayor.
Por eso, ante su retorno, anunció su voluntad de no participar “en circos, en insultos, en el barro, en shows ni en acciones políticas para dividir”. “Me revelo ante las normas del juego que nos imponen los extremistas. Su manera de hacer política a mí no me interpela”, señaló.
Su objetivo, dijo, es revertir la tendencia actual de la política a través de un hipotético Gobierno de Alberto Núñez Feijóo. Y es que, según lamentó, en el contexto actual, “la empresa privada tiene más capacidad transformadora e innovadora que la política”.
