Berlín, 1 may (dpa) – Los precios en las gasolineras bajaron hoy en Alemania tras la entrada en vigor de una rebaja fiscal dispuesta para aliviar la carga que supone para los consumidores el aumento de los precios debido a la guerra contra Irán.

El precio medio nacional de la gasolina súper E10 se situaba al mediodía -cuando se pueden actualizar- en 2,076 euros por litro (2,35 dólares), es decir, 15,8 céntimos menos que a la misma hora del jueves. El gasóleo también se abarató notablemente: 16,2 céntimos, hasta los 2,177 euros por litro.
Sin embargo, estas bajadas son aún menores que la rebaja fiscal de 16,7 céntimos por litro.
Desde la introducción de la «regla del mediodía», los precios de la gasolina siguen en Alemania una evolución diaria característica: al mediodía, en el único momento del día en que se permite un aumento, suben considerablemente, hasta más de 15 céntimos. A continuación, bajan con relativa rapidez hasta la tarde y vuelven a bajar a la mañana siguiente.
Si esta tendencia se mantiene, es probable que el E10 vuelva a costar menos de 2 euros por litro el sábado por la mañana, quizá incluso ya el viernes por la noche.
La ministra de Economía de Alemania, Katherina Reiche, exigió al sector petrolero que la rebaja fiscal, que le cuesta al Estado unos 1.600 millones de euros, repercuta en los consumidores. «No es una petición, es una expectativa clara», declaró a la agencia dpa.
«Tras nuestro primer paquete de medidas, la Oficina Federal de la Competencia dispone de mejores instrumentos que nunca y ha iniciado las primeras investigaciones. Si hay indicios de que no se está repercutiendo la rebaja fiscal, espero que se tomen medidas de inmediato», dijo Reiche.
Agregó que su departamento seguirá de cerca la repercusión de la rebaja fiscal, que está previsto que se mantenga hasta finales de junio.
Una de las razones por la reducción menor de los precios podría ser que, en la actualidad, los depósitos de muchas gasolineras aún contienen combustible que se facturó según los antiguos tipos impositivos. Y es que lo determinante para la reducción fiscal no es la venta en la gasolinera, sino el momento en que el combustible salió del depósito de almacenamiento o de la refinería.
Experto: ayuda solo a corto plazo
El Instituto de Potsdam para la Investigación sobre el Impacto Climático considera que la rebaja impositiva es «una medida equivocada».
La reducción fiscal de dos meses, en el mejor de los casos, supondrá un alivio temporal para los conductores y, posteriormente, impulsará al alza la espiral de precios del petróleo y el gas, según declaró el economista jefe del instituto, Ottmar Edenhofer, a la red de medios «Redaktionsnetzwerk Deutschland».
El Gobierno podría proteger mejor a los ciudadanos frente al aumento de los precios mediante ayudas a los ingresos centradas en los grupos más desfavorecidos, señaló Edenhofer.
