Parres pondrá en marcha un laboratorio social agroalimentario financiado con cerca de 30.000 euros y ampliado con fondos municipales, un proyecto pionero en Asturias que busca reorganizar el sistema alimentario local.

El concejo de Parres ha presentado un proyecto pionero en Asturias que pretende redefinir el sistema alimentario local mediante innovación, participación social y nuevas dinámicas de producción y consumo. La iniciativa cuenta con una financiación inicial cercana a los 30.000 euros aportados por la Consejería de Ordenación del Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos a través de la Dirección General de Agenda 2030, una cantidad que se ampliará con fondos municipales.
La propuesta, impulsada por el consultor gastronómico Lluis Nel Estrada a finales de 2025, plantea la creación de un living lab social agroalimentario, concebido como un espacio de experimentación real en el entorno rural. En él participarán productores, consumidores, empresas y profesionales del ámbito científico. Entre sus objetivos figuran el impulso del abastecimiento de proximidad, la transformación de excedentes y la puesta en valor de los productos locales.
El proyecto aspira a consolidarse como un modelo replicable que combine innovación, desarrollo rural y sostenibilidad, situando a Parres en una posición destacada dentro de las políticas públicas vinculadas a la Agenda 2030 en Asturias.
Un modelo ligado a la soberanía alimentaria
El director general de Agenda 2030 del Principado, Juan Ponte, ha enmarcado la iniciativa en los retos actuales. “Nadie es más que nadie y nadie puede quedar atrás, especialmente los territorios”, ha señalado. Según ha explicado, el proyecto responde a la necesidad de reforzar la soberanía alimentaria como herramienta para garantizar un desarrollo equilibrado.
“La soberanía alimentaria implica el derecho a que todos los pueblos, a que todas las localidades, a que todos los municipios, a que todos los territorios puedan determinar políticas y prácticas relacionadas con la alimentación y con la agricultura de manera sostenible”, ha afirmado. Ponte ha añadido que este enfoque permite “gestionar democráticamente” la producción, distribución y consumo de alimentos en un contexto marcado por la volatilidad de los precios y las dificultades de acceso.
Conexión con los ODS y apoyo institucional
El responsable autonómico ha destacado que el proyecto de Parres enlaza directamente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible al integrar dimensiones sociales, ambientales y económicas. “Cuando apostamos por el producto local con políticas de kilómetro cero, cuando apostamos en el apoyo al comercio local, a nuestras agricultoras, a nuestros ganaderos, a nuestras campesinas, a nuestros campesinos, a nuestros comerciantes, se contribuye a reducir la huella de carbono, fortalecer la economía local y aumentar la resiliencia frente a un contexto global marcado por el cambio climático”.
Ponte ha subrayado el carácter innovador de la iniciativa y ha señalado que “no hay tantos precedentes en otros territorios” y que se trata de un modelo capaz de “integrar con tanta claridad” las tres dimensiones de la sostenibilidad. A su juicio, este proyecto “va a ser un referente” cuya experiencia podrá transferirse a otros lugares.
También ha reivindicado el papel activo de las administraciones públicas. “Lo importante es ser útiles en la vida y en política más”, ha afirmado. Esa utilidad, ha dicho, se concreta en el acompañamiento a los ayuntamientos que apuestan por la innovación. En este caso, el apoyo se materializa en líneas de financiación que combinan planificación y ejecución y que permiten “poner en marcha ese proyecto que, repito, es tan innovador, que es tan pionero y que es un ejemplo de que la Agenda 2030 repercute en mejorar la vida en los territorios”.
Compromiso municipal
El alcalde de Parres, Emilio García Longo, ha destacado el compromiso municipal con una iniciativa “innovadora” y orientada a mejorar las condiciones de vida. Ha recordado el respaldo recibido desde el Gobierno autonómico desde las fases iniciales y ha vinculado el proyecto con la tradición agrícola y ganadera del concejo, así como con la necesidad de generar nuevas sinergias en la cadena alimentaria.
