La Junta de Portavoces del Ayuntamiento de Gijón ha acordado por consenso las distinciones de 2026, que reconocerán a los Claretianos, Massiel, FeLiX y Kike Figaredo.

La Junta de Portavoces ha decidido por consenso la concesión de los Honores y Distinciones de la Villa en este año 2026 para:
- Medalla de Oro: Misioneros Claretianos.
- Medalla de Plata: Enrique ‘Kike’ Figaredo Alvargonzález.
- Medalla de Plata: La Feria del Libro de Xixón (FeLiX).
- Hija Adoptiva: Massiel, María de los Ángeles Felisa Santamaría Espinosa.
El Pleno Institucional se celebrará el viernes 5 de junio a las 12 horas, mientras que el acto de entrega oficial será el 29 de junio, día de San Pedro.
Misioneros Claretianos
El 16 de julio de 1849, el sacerdote catalán Antonio María Claret fundaba en la ciudad de Vic, en el corazón de Cataluña, la Congregación de Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María. Desde entonces, los Misioneros Claretianos han extendido su carisma evangelizador y educativo por los cinco continentes. A Gijón llegaron los claretianos el 14 de marzo de 1922. Cuatro misioneros, tres sacerdotes y un hermano, fundaron aquel día la primera comunidad claretiana asturiana en el barrio de El Llano, entonces en plena expansión industrial y con una numerosa población obrera que demandaba atención pastoral. Desde aquel primer día, se volcaron en la vida de la ciudad y crearon un colegio propio que comenzó de forma efectiva en 1938. Tras más de 80 años, el CODEMA es para Gijón parte de su identidad: un lugar donde generaciones de familias han confiado la educación de sus hijos y que ha generado un vínculo emocional que trasciende el tiempo.
Monseñor Enrique Figaredo Alvargonzález
Enrique “Kike” Figaredo Alvargonzález, jesuita gijonés nacido en 1959, es el actual Prefecto Apostólico de Battambang (Camboya) y un símbolo vivo de solidaridad universal, conocido como “el obispo de las sillas de ruedas” por su entrega a los más vulnerables. Con 35 años amparando a pobres, refugiados y discapacitados, ha devuelto dignidad a miles mediante centros pioneros, educación y concordia interreligiosa, uniendo España y Camboya en un puente de esperanza que merece la Medalla de Plata de Gijón.
Desde los campos de refugiados tailandeses en 1985, Kike Figaredo ha priorizado la cercanía: vio nacer niños que hoy trabajan con él, fundó Banteay Prieb (cofundador de 35.000 sillas de ruedas y la Mekong), el Centro Arrupe (hogar de niños con discapacidad por accidente de minas y apoyo a sus familias) y lidera 25 comunidades como faros de inclusión. Gestiona más de 50 centros educativos, 10 residencias, becas para 3.000 jóvenes, equipos Anatha (niños de la calle) y Obrum (zonas remotas), más campamentos veraniegos; sobre todo, ofrece ejemplo moral contra el trauma generacional del genocidio, fomentando integridad, respeto y esfuerzo.
Feria del Libro de Xixón – FeLiX
El próximo 17 de junio el Paseo de Begoña y la calle Tomás y Valiente volverán a llenarse por unos días de libros con el arranque de la que será ya la décima edición de la Feria del Libro de Xixón (FeLiX). Tras 18 años de páginas en blanco, el impulso de un puñado de librerías y la complicidad del concejal José Carlos Fernández Sarasola permitieron que en 2017 nuestra ciudad volviera a llenar esas páginas de buenas letras recuperando una cita que desde entonces reúne cada primavera a librerías, autores, editoriales y lectores.
Desde aquella vuelta a los libros ha pasado una década en la que la Feria se ha consolidado como el principal evento literario de Asturias y ha sabido hacerse un hueco entre las principales citas del país. Una vez al año, al final ya casi de la primavera, librerías, bibliotecas, escritoras y escritores y editoriales se dan cita en la FeLiX, que en estos diez años de historia, es ya el punto de encuentro de quienes con su trabajo y su compromiso hacen que en Xixón se lea, y se lea mucho. La Feria es eso, una feria comercial, y una buena, pero es también un espacio para el diálogo, para el debate, para el pensamiento. Para la Literatura, con mayúscula. La Feria del Libro de Xixón, y las librerías que la impulsaron y la sostienen, hacen de Gijón una ciudad mejor.
Massiel, Hija Adoptiva
María de los Ángeles Felisa Santamaría Espinosa nació en Madrid el 2 de agosto de 1947, pero sus raíces son asturianas y su corazón, en buena medida, gijonés. Su madre, Concepción Espinosa, había nacido en el barrio de La Arena, en la calle que entonces se llamaba El Molino y hoy lleva el nombre del alcalde Emilio Tuya; su padre, el promotor musical Emilio Santamaría, era también asturiano. Massiel pasó su infancia entre Gijón y Oviedo, y durante décadas regresó cada verano a la ciudad con su madre. Tenía tíos en Cimavilla, le gustaba la playa de San Lorenzo y el barrio de La Arena, y disfrutaba del Rinconín como una gijonesa más. Así creció en ella el vínculo con Gijón: no como turista, sino como alguien que reconoce en la ciudad algo propio y heredado. Una anécdota resume ese vínculo con la precisión que solo tienen las historias verdaderas: con trece años, Massiel fue al Jardín a ver actuar al Dúo Dinámico. Años después, con veintiuno, ganaría Eurovisión interpretando una canción de ese mismo grupo. Gijón estuvo, sin saberlo, en el origen de aquel momento.
La relación de Massiel con Gijón no quedó en la memoria de la infancia. El 9 de agosto de 2013, fue la encargada de leer el pregón de la Semana Grande desde el balcón del Ayuntamiento, en uno de los actos más queridos de las fiestas gijonesas. Su presencia aquel día fue la de alguien que no viene de fuera, sino que vuelve. En noviembre de 2025 volvió a la que es su casa para recoger, en un Teatro Jovellanos a rebosar y entregado a su icono, el Premio Isaac del Riveo del Festival Internacional de Cine de Gijón, que consolidó el reconocimiento institucional a una trayectoria artística tan larga como singular. Massiel representa como pocas figuras de la cultura española una combinación de talento, compromiso e independencia que define a los artistas que trascienden su tiempo.
