El Gobierno de Asturias ha destinado más de 2,5 millones de euros a restaurar hórreos, paneras y cabazos desde 2019, lo que ha permitido intervenir en 445 construcciones tradicionales. Solo en 2025 se han concedido 111 ayudas, lo que equivale a una intervención de restauración cada tres días en Asturias.

La consejera de Cultura, Política Llingüística y Deporte, Vanessa Gutiérrez, trasladó recientemente estos datos a la Junta General al informar sobre el Plan del Horru, aprobado en 2023, que incluye 22 medidas destinadas a garantizar la pervivencia de hórreos, paneras y cabazos como elementos emblemáticos del patrimonio cultural asturiano. Todas las medidas están en aplicación, tanto las modificaciones normativas que permitirán el cambio de uso de estos elementos como las referidas a su restauración y protección.
El proyecto Pegoyu: piezas de hórreos en ruina para restaurar otros
Entre las actuaciones en marcha, Gutiérrez destacó los resultados del proyecto Pegoyu, almacén de hórreos, que acumula ya 103 piezas procedentes de construcciones declaradas en ruina para su reutilización en la restauración de otros ejemplares. El proyecto se ejecuta en colaboración con la Asociación Amigos del Hórreo y la Fundación Cetemas, entidades que reciben subvenciones nominativas de 30.000 y 10.000 euros anuales respectivamente.
El sistema permite desmontar y recoger las piezas de hórreos en estado de ruina, trasladarlas a Cetemas, someterlas a tratamiento técnico y catalogación, y ponerlas a disposición de carpinteros especializados para su uso en restauraciones. El servicio es gratuito tanto para los propietarios de hórreos en ruina, a quienes se facilita el desmontaje y traslado de las piezas, como para los profesionales que posteriormente las utilizan en intervenciones de restauración.
La consejería ha promovido también otras actuaciones directas, como la recuperación del hórreo de Vis, en Amieva, financiada con 40.000 euros. La construcción, levantada entre finales del siglo XVII y comienzos del XVIII, fue restaurada gracias a esta intervención.
Transmisión de los oficios tradicionales
El Plan del Horru contempla medidas para garantizar la transmisión de los conocimientos tradicionales vinculados a estas construcciones. El Gobierno trabaja en programas específicos de formación en carpintería de hórreos y paneras con el objetivo de asegurar el relevo generacional y generar nuevas oportunidades laborales ligadas al patrimonio rural.
El Ejecutivo apoya también iniciativas de divulgación como el proyecto Tentemozos, promovido por la Asociación Amigos del Hórreo, que convierte a jóvenes con discapacidad en divulgadores del patrimonio etnográfico asturiano.
Nuevos usos y protección normativa
En el ámbito normativo, el Gobierno aprobó recientemente una modificación legal que abre la puerta a nuevos usos compatibles para hórreos, paneras y cabazos con el fin de favorecer su conservación en el contexto socioeconómico actual. El cambio se incorporó a la Ley Simplifica, aprobada en diciembre, que modificó la Ley de Patrimonio Cultural para permitir usos distintos a los tradicionales en elementos con protección urbanística parcial o ambiental. La consejería iniciará en abril la tramitación del decreto que adaptará el Reglamento de la Ley de Patrimonio Cultural a estos cambios.
Paralelamente, la consejería trabaja en la selección de un centenar de hórreos y paneras destacados para iniciar su declaración como bienes de interés cultural (BIC), y ha impulsado el reconocimiento estatal de la cultura del hórreo como manifestación representativa del patrimonio cultural inmaterial. El Gobierno central ha iniciado ya el expediente para declarar los hórreos del norte de la península como vehículos y expresión simbólica de identidades y sentimientos de pertenencia, un documento en el que destaca de forma singular el Plan del Horru del Gobierno de Asturias.
