Bolaños ha defendido regular las redes sociales para proteger a los menores y ha advertido de que la desinformación supone una crisis en España.

El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, defendió este martes la «valentía» del Gobierno a la hora de abordar medidas como la regulación de las redes sociales porque «no protegen el interés general» ni, sobre todo, «el de los menores». Al mismo tiempo, consideró la desinformación como una «crisis».
Así se pronunció el ministro durante su intervención en el acto de presentación de la obra ‘España 2025, Estructura y Cambio Social’, elaborada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), en la que 146 sociólogos, politólogos y economistas, hacen una radiografía de cómo es a día de hoy un país «en movimiento» que lleva más de 50 años en «constante cambio». Y definen a la sociedad española como pesimista, con “complejidades políticas” y polarizada”. Además de destacar la baja natalidad, el aumento de la inmigración, la caída de los matrimonios y un mayor envejecimiento.
De la obra, el ministro señaló que es “magna” y que muestra “las luces y las sombras” que tiene la sociedad, al tiempo que agradecía a los autores y al presidente del CIS, José Félix Tezanos, el “servicio público” que han hecho a la democracia.
Sin embargo, Bolaños aprovechó para preguntarse por qué en encuestas como las del CIS, mientras una mayoría de españoles dicen que a ellos económicamente les va muy bien, señalan que la economía del país va mal.
De esto culpó a la «crisis» de la “desinformación”, defendiendo que es “objetivamente contrastable que la economía de España no es que vaya bien”, sino que según los rankings internacionales es la que mejor desempeño ha tenido del mundo en 2025”. «Quizás de ahí, de la desinformación, viene que la percepción individual de las personas con su economía sea distinta con la del país», destacó.
Por ello, tras repasar las diferentes crisis que ha sufrido España desde la pandemia, con la guerra en Oriente Medio como último ejemplo, el ministro habló de otra que hay que “abordar” en relación a la de la desinformación, la de las redes sociales y sus compañías, que, dijo, “no protegen el interés general” ni “lo más básico”: “El interés de los menores de edad”.
Aquí hizo hincapié en que España “ha sido vanguardia con valentía”, poniendo encima de la mesa debates que son “imprescindibles” para abordar los retos y riesgos que puede tener la sociedad, en referencia a medidas como la de vetar las redes sociales a menores de 16 años o el anteproyecto de Ley Orgánica de protección civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen.
Porque, defendió, en las redes sociales existen herramientas tecnológicas que “son capaces en unos segundos de desnudar con inteligencia artificial a personas, fundamentalmente mujeres y sobre todo niñas, y no se hace nada”. Así que insistió en que esto “también necesita regulación”, al igual que «otros mercados» que «no están anteponiendo el interés general al interés particular».
