La futura ley LGTBI de Asturias busca reforzar derechos, prevenir la discriminación y garantizar la igualdad, y será tramitada próximamente en la Junta General del Principado.

La futura Ley LGTBI de Asturias se plantea como un instrumento para blindar derechos, prevenir la discriminación y garantizar la igualdad y la libertad del colectivo, según ha destacado la viceconsejera de Derechos Ciudadanos del Principado, Beatriz González Prieto.
Durante la presentación de la XI edición del Festival de Cine LGTBI de Avilés, la responsable autonómica situó esta norma como la respuesta a una demanda social histórica, que el Gobierno autonómico prevé llevar en breve al trámite parlamentario.
González Prieto, que estuvo acompañada por la directora de Participación Ciudadana, Transparencia, Diversidad Sexual y LGTBI, Nuria Rodríguez, subrayó el trabajo conjunto con los colectivos implicados. “Estoy segurísima de que va a salir adelante siempre que los colectivos lo apoyéis”, afirmó.
Una ley para reforzar derechos y prevenir la discriminación
Según explicó, el texto nace con la vocación de convertirse en una herramienta estratégica para evitar cualquier forma de discriminación y consolidar los avances sociales en materia de diversidad.
La norma pretende reforzar derechos y facilitar la libertad, la igualdad y la diversidad, en línea con una realidad que, según la viceconsejera, ha sido “legítimamente demandada por los colectivos”.
Con esta iniciativa legislativa, Asturias busca dotarse de un marco que garantice que los avances sociales en este ámbito sean irreversibles.
El papel del Festival de Cine LGTBI
En este contexto, la viceconsejera destacó el papel del Festival de Cine LGTBI del Centro Niemeyer, al que la Consejería de Derechos Ciudadanos destina una subvención nominativa de 12.000 euros.
González Prieto lo definió como un espacio clave de visibilidad, que contribuye a que los avances normativos tengan un impacto real en la sociedad. “El festival ya es una cita ineludible en Asturias y cuenta con repercusión nacional. Cada año se consolida más y es una referencia cultural”, señaló.
El cine como herramienta de cambio social
La viceconsejera también puso en valor el papel del cine como instrumento de transformación social, capaz de “romper prejuicios, abrir conversaciones y permitir que una persona se sienta, por fin, reconocida”.
En este sentido, subrayó que el respaldo institucional a este ciclo cinematográfico va más allá del ámbito cultural. “El festival no representa solo el arte visual y las películas que se proyectan; representa libertad, visibilización del colectivo y ampliación de los derechos de las personas LGTBI”, concluyó.
