El Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA) registró entre las 00.00 y las 19.00 horas un total de 169 incidencias relacionadas con los avisos meteorológicos por fenómenos costeros y viento en la comunidad.

La mayor parte de los incidentes, 96 en total, correspondieron a cortes y limpiezas de carreteras por árboles u objetos caídos en la red viaria, restos de maleza o ramas. Además, se contabilizaron 69 incidencias vinculadas a la retirada de elementos peligrosos o situaciones de inestabilidad vertical, como desprendimientos en fachadas, aleros o tejados, así como postes de alumbrado o telefonía caídos. Todos los incidentes registrados, aunque numerosos, pueden calificarse de carácter menor.
Dentro del balance, se detallan 69 incidencias por inestabilidad vertical o retirada de elementos peligrosos; 4 incidentes por señales de tráfico caídas o rotas; 37 actuaciones de limpieza de la red viaria por restos de maleza, ramas, piedras, árboles u otros objetos; y 59 cortes de calzada derivados de objetos caídos en la vía.
En ese mismo intervalo, el Centro de Coordinación de Emergencias del 112 Asturias atendió un total de 2.790 llamadas, con un incremento significativo de las relacionadas con el episodio de viento.
Avisos activos y recomendaciones a la población
Desde el SEPA se recuerda que la AEMET mantiene activo hasta las 22.00 horas el aviso rojo por fenómenos costeros en todo el litoral. A partir de esa hora y hasta las 07.00 horas del lunes 26 de enero, el nivel de aviso baja a naranja.
Ante esta situación, se reitera a la población que extreme las precauciones y evite acercarse a acantilados, paseos marítimos y zonas peligrosas, donde las fuertes rachas de viento pueden provocar caídas y, en la costa, arrastres por golpes de mar.
Entre las recomendaciones de autoprotección figuran alejarse de zonas próximas a la costa, playas, acantilados o paseos marítimos que puedan verse afectados por mareas elevadas y oleaje; evitar la utilización de embarcaciones y revisar sus amarras; no practicar deportes acuáticos cuando pueda evitarse; no situarse en extremos de muelles o espigones ni arriesgarse a tomar fotografías o vídeos cerca de donde rompen las olas; y advertir a otras personas si se encuentran en lugares peligrosos.
Ante cualquier emergencia, se recuerda que está disponible el teléfono 1-1-2.
