MADRID, 11 Mar. 2019 (Europa Press) – El PIB de Turquía registró en el cuarto trimestre de 2018 una contracción del 2,4% respecto de los tres meses anteriores, cuando la actividad ya había caído un 1,6%, lo que supone la entrada en recesión técnica de la economía otomana por primera vez desde 2009 al cumplir dos trimestres consecutivos de retroceso económico, según reflejan los datos publicados por el Instituto de Estadística de Turquía (Turkstat).

En comparación con el cuarto trimestre del año precedente, el PIB de Turquía registró una contracción del 3%, tras la expansión del 1,8% entre julio y septiembre, con un retroceso del 0,5% en la agricultura y del 6,4% en la industria, mientras que en el sector de la construcción la actividad retrocedió un 8,7% y un 0,3% en sector servicios.

De este modo, Turquía registró en el conjunto del ejercicio 2018 un crecimiento anual del 2,6%, hasta los 3,7 billones de liras turcas (637.297 millones de euros), después de expandirse un 7,4% en 2017.

El sector agrícola experimentó en 2018 un crecimiento del 1,3%, mientras que la industria creció un 1,1% y la construcción retrocedió un 1,9%. Por su parte, el sector servicios turco se expandió un 5,6%.

El ministro de Economía y Finanzas de Turquía, Berat Albayrak, quien también es yerno del presidente del país, Recep Tayyip Erdogan, ha defendido a través de su perfil oficial en Twitter el carácter “temporal” de la desaceleración de la economía otomana en la segunda mitad de 2018, añadiendo que “lo peor de la actividad económica ha quedado atrás”.

“Los datos actuales de 2019 apuntan a una tendencia de recuperación rápida de la economía, reflejando el carácter temporal de la desaceleración del crecimiento”, ha declarado Albayrak, subrayando que ya ha comenzado una “recuperación moderada” impulsada por el aumento de las exportaciones y de los ingresos turísticos.

En este sentido, el ministro turco ha afirmado que la economía de Turquía “ha superado con éxito en un periodo de tiempo muy breve” estas dificultades, a pesar del “ataque especulativo más serio de la historia”, algo similar a lo ocurrido en los años 2001 y 2008.

El anuncio de la entrada en recesión de la economía turca se produce apenas unas semanas antes de las elecciones municipales del próximo 31 de marzo en las que el partido de Erdogan tratará de conservar el poder en las principales ciudades turcas como Estambul y Ankara.