Trump amplía su ofensiva contra Irán y amenaza con tomar la isla de Jark, que concentra el 90% de las exportaciones de crudo iraní y aporta 16.000 millones de dólares a su economía.

En medio de la intervención militar estadounidense iniciada el 28 de febrero con la Operación Furia Épica, el presidente Donald Trump estudia ampliar su estrategia contra Irán con la posible toma de la isla de Jark. Este territorio, situado a 24 kilómetros de la costa norte del Golfo Pérsico, concentra el 90% de las exportaciones de crudo iraní, equivalentes a 1,5 millones de barriles.
La isla que sostiene la economía energética de Irán
Según cifras de JP Morgan, la isla de Jark aporta 16.000 millones de dólares a la economía iraní. A través del comercio petrolero en el estrecho de Ormuz, Irán no solo abastece sus propias necesidades energéticas mediante plantas de procesamiento, sino que también sostiene a sus aliados comerciales en la región.
Trump fijó un plazo hasta el 6 de abril para que Irán responda a sus exigencias: un cambio de gobierno, el cese de la ofensiva contra otros territorios y el abandono de su programa nuclear. El 30 de marzo, a través de la red social Truth, el mandatario advirtió que está dispuesto a destruir la infraestructura energética iraní si no obtiene una respuesta satisfactoria.
La estrategia de Washington apunta directamente a la disrupción energética que sostiene gran parte de las actividades industriales y militares de Irán. Sin el respaldo de las operaciones petroleras en Jark, la presión sobre Teherán podría intensificarse y extenderse a otros territorios.
Tensión diplomática y efectos regionales
La amenaza sobre Jark tiene repercusiones más allá de Irán. Según el portal especializado Oil Price, una parálisis de operaciones en la isla podría afectar negativamente a Pakistán, país que ofreció ser sede de nuevos acuerdos bilaterales entre Teherán y Washington.
Sin embargo, autoridades iraníes desmintieron que Estados Unidos hubiera iniciado comunicaciones para alcanzar acuerdos de paz en el estrecho de Ormuz. Pese al rol mediador de Pakistán, el senador Ishaq Dar confirmó que los intereses de su país están alineados con preservar la estabilidad petrolera de sus socios comerciales, entre ellos Arabia Saudita.
Mercados en alerta y dudas militares
La amenaza estadounidense sobre Jark generó un nuevo episodio de volatilidad en los mercados internacionales de combustibles fósiles. Según datos consultados por NotiPress, el precio del crudo subió un 3,5%, hasta alcanzar los 103 dólares por barril, el nivel más alto desde 2022.
En el plano militar, varios analistas advierten que una ofensiva completa sobre Jark representaría un desafío mayor para Washington. Nick Marsh, periodista de la BBC, señaló que, a diferencia de la operación en el mar Caribe que culminó con la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro, las fuerzas estadounidenses se enfrentarían en Irán a un país con capacidad armamentista suficiente para resistir un ataque frontal.
Con información de NotiPress.
