Wiesbaden, 25 ago (dpa) – Alemania consiguió mantener firmes sus finanzas y tuvo un superávit récord de 21.100 millones de euros (24.300 millones de dólares) en la primera mitad del año, a pesar de la crisis griega y la desaceleración de las economías emergentes como la china, de acuerdo con las cifras publicadas hoy.
Según datos preliminares, los presupuestos del estado central, los estados federados, los municipios y la caja de la seguridad social tuvieron un superávit del 1,4 por ciento del producto interior bruto (PIB) en los seis primeros meses, informó la Oficina Federal de Estadística (Destatis).
El buen resultado se debió a un mercado de trabajo robusto, a un desarrollo económico favorable dentro del país y a la debilidad del euro, que abarató los productos alemanes en el exterior.
La cifra de superávit -la mayor desde el segundo semestre de 2000- sitúa a Alemania muy lejos del límite que establece el Tratado europeo de Maastricht, que fija un déficit máximo de un tres por ciento del PIB, y desdibuja posibles preocupaciones ante el debilitamiento de la economía china.
El vicecanciller alemán, Sigmar Gabriel, aseguró hoy que el desplome de los mercados bursátiles en China no supone un peligro para la recuperación económica germana. «Las preocupaciones existentes debido al desarrollo en China son totalmente justificadas, pero no afectarán al desarrollo de Alemania», dijo.
Destatis confirmó además que el PIB alemán aumentó un 0,4 por ciento en el segundo trimestre con respecto a los tres meses anteriores, impulsado por la fortaleza del comercio exterior.
Las exportaciones subieron un 2,2 por ciento de abril a finales de junio respecto del primer trimestre, mientras que las importaciones lo hicieron sólo un 0,8 por ciento en el segundo trimestre en comparación con el anterior.
«Siempre y cuando los principales mercados exportadores sigan creciendo, Alemania se mantendrá fuerte», declaró hoy el economista jefe de ING Bank, Carsten Brzesk.
El gasto público en el primer semestre de 2015 aumentó un 2,1 por ciento hasta los 640.900 millones de euros, mientras que los ingresos aumentaron con fuerza sobre todo por los impuestos, con el aumento de las cotizaciones por el auge del empleo. En total se incrementaron un 3,7 por ciento hasta 662.000 millones de euros.
En cambio, el consumo interno no aportó mucho. El gasto de los hogares subió sólo un 0,2 por ciento respecto del trimestre anterior, el estatal un 0,3 por ciento y la inversión fija disminuyó incluso un 0,4 por ciento respecto de los tres meses precedentes.