El Gobierno de Colombia define una subasta eléctrica de largo plazo con contratos a 15 años para cubrir la demanda futura, incorporar renovables y reducir la volatilidad del mercado energético.

Nueva subasta eléctrica y marco regulatorio
La nueva subasta de energía a largo plazo quedó definida para abrir un esquema de contratos de 15 años con el que el sistema eléctrico colombiano. Dicho esquema busca cubrir la demanda futura, incorporar más generación renovable y reducir la exposición a la volatilidad del mercado. El mecanismo también incluye productos para energía solar, proyectos híbridos con almacenamiento y suministro en horas críticas.
Antes del 31 de julio, el Ministerio de Minas y Energía pondrá en marcha esta convocatoria, de acuerdo con la Resolución 40208 del 21 de abril de 2026. Según el comunicado oficial, la cartera energética convoca y define el mecanismo de contratación a largo plazo de energía eléctrica, en cumplimiento del Decreto 1091 de 2025.
El comunicado señala que esta norma establece los lineamientos de política pública para la contratación a largo plazo de proyectos de generación, almacenamiento, transmisión, distribución, y otros servicios relacionados con el servicio de energía eléctrica. Asimismo, estableció el marco normativo superior para el desarrollo de mecanismos de contratación, ampliando su alcance para asegurar una planeación y expansión integral del sector, siendo la presente resolución el instrumento ministerial idóneo para materializar sus disposiciones.
Alcance, operación y objetivos del esquema
Una vez entre en operación, la subasta quedará abierta a generadores, autogeneradores y comercializadores interesados en este nuevo esquema de contratación. Con esta regulación, el Gobierno nacional plantea fortalecer la confiabilidad del sistema, ampliar la participación de las Fuentes No Convencionales de Energía Renovable y consolidar una matriz más diversificada y de menor intensidad de carbono.
En términos operativos, la convocatoria permitirá adjudicar contratos con inicio de obligaciones desde 2030. También contempla una subasta adicional con arranque en 2035, con el objetivo de extender la planeación energética de largo plazo. Entre los productos previstos figuran la energía solar, los proyectos híbridos con almacenamiento y el suministro en horas de mayor demanda, segmentos que buscan cubrir necesidades específicas del sistema.
El ministro Edwin Palma vinculó la medida con la necesidad de dar mayor previsibilidad al mercado. En sus palabras, «El país necesita dejar atrás la improvisación energética y construir seguridad energética con visión de largo plazo. Esta subasta les abre la puerta a nuevas inversiones en energías limpias, almacenamiento y proyectos híbridos que permitirán proteger a los usuarios frente a la volatilidad tarifaria y garantizar energía firme para el futuro de Colombia».
Riesgos de cobertura y transición energética
De acuerdo con la información oficial, la resolución responde a alertas sobre riesgos de cobertura de la demanda y a una mayor exposición del mercado eléctrico a los precios de bolsa desde 2027. Ese escenario, según la cartera, podría trasladar impactos a los usuarios finales en momentos de estrés climático y durante fenómenos como El Niño.
Palma también sostuvo que el país avanza hacia un mercado eléctrico «más moderno, más competitivo y alineado con la transición energética justa». Además, afirmó: «Colombia no puede seguir dependiendo de una matriz vulnerable al cambio climático. Necesitamos más sol, más viento, más almacenamiento y más capacidad instalada para garantizar soberanía energética». La resolución fija así dos horizontes de contratación, 2030 y 2035, y abre la participación a distintos actores del mercado eléctrico. El esquema incorpora renovables, almacenamiento y cobertura en horas críticas como parte de la planeación oficial para atender la demanda futura y reducir la exposición a la volatilidad tarifaria.
Con información de NotiPress.
