(dpa) – El ministro de Relaciones Exteriores y vicecanciller de Alemania, el socialdemócrata Sigmar Gabriel, no descartó la posibilidad de que su partido se alíe nuevamente a las uniones demócrata y socialcristiana (CDU/CSU) de Angela Merkel para formar gobierno tras las elecciones generales del 24 de septiembre.
«Ni la CDU/CSU ni nosotros queremos continuar la ‘gran coalición'», dijo Gabriel en una entrevista exclusiva con dpa. «Pero al final, son los votantes lo que deciden, lo cual es bueno para la democracia».
Hace pocas semanas, el dirigente socialdemócrata se había distanciado de la idea de volver a formar una alianza con los conservadores, de los que el Partido Socialdemócrata es socio menor.
El ex presidente del SPD explicó que las coaliciones entre los grandes partidos no suelen ser ideales porque a la larga acaban fortaleciendo a las agrupaciones en los extremos.
Además, existen diferencias claves entre los socialdemócratas y los conservadores en temas como el armamento, las jubilaciones y el sistema de salud «difíciles de superar», valoró.
Gabriel agregó que el disenso entre los partidos no radicaba en la postura de la propia Merkel, sino en la CDU y CSU, y sostuvo que muchos temas en esta gestión quedaron estancados por la resistencia que encontró Merkel entre sus propios correligionarios.
La decisión de Merkel de permitir la entrada descontrolada de casi un millón de refugiados en 2015 fue motivo de una larga rencilla en el seno de los conservadores. La Unión Socialcristiana, la rama bávara de la CDU de Merkel, sigue demandando poner un tope máximo a la llegada de refugiados.
Las encuestas coinciden en augurar la victoria del bloque conservador de Merkel en los comicios generales de septiembre.
Un sondeo que publica hoy el dominical «Bild am Sonntag» sitúa a la CDU/CSU como primera fuerza, con 39 puntos, uno más que la semana pasada, mientras que el SPD se estancaría en el 24 por ciento.
Tercera fuerza sería el partido La Izquierda, con nueve por ciento (un punto porcentual menos). Los Verdes avanzan un punto hasta el ocho por ciento, el mismo porcentaje que permitiría al Partido Liberal regresar al Parlamento tras una ausencia de una legislatura.
También estarían representados por primera vez los ultraderechistas de Alternativa para Alemania, con siete por ciento, un punto menos que la semana pasada.