Los efectos del tabaco en la fertilidad humana no respetan la igualdad entre hombres y mujeres. El hombre es quien sale peor parado, según dos estudios recientes, publicados por la revista Reproductive Biomedicine Online. El primero confirma los efectos negativos del tabaco sobre la función de los espermatozoides y, además, sugiere un riesgo añadido, relativo al estado de salud de la descendencia de los hombres fumadores. El segundo concluye que, en las mujeres, fumar no parece comprometer ni la calidad de los óvulos ni la capacidad del útero para anidar los embriones.

Según el doctor Jan Tesarik, médico científico granadino y coordinador de varios programas de investigación realizados en la Clínica MARGen y la Universidad de Granada, “existe una relación clara entre el tabaco e infertilidad masculina”. En un artículo reciente sobre las posibles soluciones de la fragmentación del ADN de los espermatozoides, el doctor Tesarik indicaba que esta fragmentación es una de las principales causas de los problemas de fertilidad en los hombres fumadores.

“Los nuevos resultados -señala- van más allá de lo que ya sabíamos. Así, los hombres fumadores, además de tener menos probabilidades de tener hijos, pueden transmitir anomalías a la descendencia, no sólo vía la fragmentación de su ADN, sino también mediante mecanismos epigenéticosmucho más sutiles y difíciles a detectar. Por otro lado, la ausencia de efectos negativos del tabaco sobre la fertilidad de las mujeres es bastante sorprendente y va en contra lo que hasta ahora se creía”.

El estudio sobre las mujeres fumadoras analiza por separado un grupo de donantes de óvulos y un grupo de mujeres receptoras de óvulos donados. En el grupo de las donantes, se observó una disminución del número de óvulos obtenidos después de una estimulación hormonal de los ovarios. Sin embargo, la calidad de cada óvulo no fue peor en comparación con las donantes no fumadoras. En cuanto a las mujeres receptoras de óvulos donados, el hecho de fumar no afectaba ni la tasa de embarazo ni la de nacimiento de niños sanos.

Según el doctor Tesarik, “los resultados obtenidos con las mujeres son interesantes, pero es preciso interpretarlos con precaución”. De acuerdo con el estudio, parece demostrado que las pacientes tratadas para donación de óvulos no tienen mucho que perder si fuman durante su preparación para la transferencia de embriones, “sin embargo -señala- las pacientes tratadas para reproducción asistida con sus propios óvulos tienen que tener más cuidado. Los resultados publicados se refieren a donantes de óvulos, que son mujeres jóvenes con una buena función ovárica. No se pueden extrapolar a mujeres con edades más avanzadas y con baja reserva ovárica. En cualquier caso, concluye el doctor Tesarik, “si la mujer sigue fumando durante su preparación para el tratamiento de reproducción asistida, debería parar después de la transferencia de los embriones, ya que los efectos negativos del tabaco sobre el desarrollo embrionario son bien conocidos.”