El Ministerio de Sanidad ha recordado a las comunidades que pueden negociar y mejorar las condiciones de sus sanitarios para resolver el conflicto, como ya ha ocurrido en Asturias.

Así lo indicaron a Servimedia fuentes del departamento de Mónica García, que afirmaron que Sanidad «agradece la iniciativa trasladada» por las consejerías de Canarias, País Vasco y Castilla-La Mancha, que han pedido por carta la designación de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) como mediadora independiente en el colectivo por el Estatuto Marco.
Según los gobiernos autonómicos, las consecuencias de la huelga médica «recaen directamente en los y las pacientes y en los servicios sanitarios autonómicos, que están soportando una tensión creciente». Motivo por el que han solicitado la intermediación de la POP por su «reconocida independencia y su compromiso con el interés general».
Ante esta solicitud, el Ministerio argumentó que «ya existe un espacio legítimo y plenamente operativo de diálogo: el Foro de la Profesión Médica, donde están representadas las principales organizaciones del colectivo».
Según señalaron desde Sanidad, este foro se ofreció para ejercer ese papel de medicación, alcanzándose un acuerdo con sus integrantes, «que son quienes mejor conocen la realidad y las necesidades de la profesión médica». «Sin embargo, dicho acuerdo no fue aceptado por el comité de huelga, lo que ha dificultado el avance hacia una solución compartida», explicaron.
Por todo ello, el Ministerio considera que no es necesario crear nuevos mecanismos de mediación, sino continuar trabajando sobre los ya existentes, reforzando el diálogo dentro de los cauces representativos establecidos, indicaron.
En este sentido, Sanidad avanzó que impulsará la continuidad de las conversaciones con el comité de huelga en el marco del Foro de la Profesión Médica, que actuará como espacio de interlocución y mediación para favorecer el acercamiento de posiciones y avanzar hacia una solución consensuada.
LA CARTA DE LOS CONSEJEROS
En la misiva remitida a Mónica García por los responsables autonómicos de Sanidad de Canarias, País Vasco y Castilla-La Mancha, los consejeros urgían a poner fin al conflicto.
Además de reclamar la puesta en marcha de esa intermediación independiente de la POP, desde los ejecutivos regionales se trasladó la preocupación ante las graves consecuencias que estas huelgas están provocando, afectando de forma directa en los pacientes y generando una «tensión creciente» en los servicios sanitarios autonómicos.
Según indicaron, el impacto asistencial en el conjunto comunidades autónomas ya es muy relevante y la presión añadida de la huelga está afectando a la continuidad y la calidad de la atención sanitaria.
