Sánchez acude a Bruselas para reclamar a los líderes europeos una posición firme contra la guerra en Oriente Próximo en un discurso a puerta cerrada.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, viaja a Bruselas con un objetivo claro: lograr una postura «inequívoca» de los líderes europeos contra la guerra en Oriente Próximo, y para eso, apuntan fuentes de Moncloa, realizará un discurso «contundente» a puerta cerrada.
El presidente será recibido a las 10.00 horas por la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, con quien mantendrá un primer intercambio de impresiones junto al resto de líderes europeos.
A las 13.00 horas, según la agenda marcada, Sánchez posará en la tradicional foto de familia y después mantendrá un almuerzo con el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, y el resto de líderes europeos. Y a las 18.30 comenzará la reunión del Consejo Europeo, donde está previsto que se traten asuntos de profundo calado como las guerras en Ucrania y Oriente Próximo; también habrá una sesión específica donde se hablará de competitividad, sobre seguridad y defensa, y sobre el marco financiero plurianual.
Fuentes del Gobierno explicaron que el objetivo de Sánchez es claro: que la UE adopte una postura clara respecto a una guerra que considera ilegal y equivocada. Desde que comenzó este conflicto, el presidente no sólo ha puesto el foco en Irán, sino también en el Líbano, en Cisjordania y en Gaza, dando un respaldo a la Autoridad Palestina y subrayando la importancia que tiene el estrecho de Ormuz, convertido ahora en el nuevo epicentro de la crisis global.
El jefe del Ejecutivo destacará la triple vertiente por la que hay que frenar esta guerra: el alto coste en vidas humanas que se está produciendo; la incoherencia y el peligro que representa saltarse el derecho internacional y, para ello, Sánchez invocará el artículo 2 del Tratado de Naciones Unidas que apela a los miembros a abstenerse en el uso de la fuerza; y, en tercer lugar, el aumento del coste de la energía que posteriormente repercute en la cadena de consumo a nivel global. La Comisión Europea eleva a más de 6.000 millones el sobrecoste en gas y petróleo para los Estados miembros. La cifra, señalan fuentes del Ejecutivo, oscila en torno a unos 3.000 millones de euros cada cinco días de guerra.
A esta triple factura, Sánchez añadirá el coste de los desplazados por la guerra, donde ya son más de 8.000 los españoles evacuados de Irán por el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación. Aquí es donde Sánchez resaltará la paradoja de hablar en estos consejos durante tres años sobre seguridad y defensa como pilar fundamental y que se estén dando más conflictos que nunca. Por ello, exigirá la vuelta a la diplomacia, a la negociación y a rechazar la salida militar. Desde Moncloa consideran que la mayoría de líderes europeos ya se coloca en esta misma postura, incluida la propia Von der Leyen, quien matizó sus primeras palabras para expresar que la UE no puede salirse del orden internacional. En esto Sánchez tiene a un gran aliado como es Antonio Costa, quien desde el principio respaldó las palabras del presidente.
UCRANIA
La guerra en Oriente Próximo será el tercer asunto a tratar en esta cumbre de líderes europeos. El primero, según las fuentes consultadas, será un repaso de Von der Leyen sobre dónde está en estos momentos el Ejecutivo comunitario y ello animará a comenzar con una gran reflexión y la introducción a los grandes asuntos y ya en segundo lugar se hablará de Ucrania. En esto, Sánchez también partirá con ventaja, ya que este miércoles recibió en el Palacio de La Moncloa a su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, con quien firmó una serie de acuerdos de apoyo a su país y también expresó su apoyo de cara a conseguir que se respete el derecho internacional y a llegar a una paz justa y duradera y también para ayudar en la reconstrucción de Ucrania.
También se hablará del levantamiento de las sanciones a Rusia, solicitado por Hungría, y desde Moncloa señalan que en este aspecto ni España ni la mayoría de líderes europeos están a favor de levantar las sanciones. En este momento, además, el vigésimo paquete de ayudas a Ucrania con 90.000 millones de euros está bloqueado por Hungría. Su presidente, Víktor Orbán, condiciona su desbloqueo a que se repare el oleoducto Druzhba, por el que recibe petróleo de Rusia.
Fuentes del Parlamento Europeo señalaron este miércoles a Servimedia que se ha puesto una oferta sobre la mesa para que la UE proporcione ayuda técnica y financiera para su reparación a cambio de desbloquear este paquete de ayuda a Ucrania. Las mismas fuentes consideraron que este jueves «todos los líderes europeos aprobarán esta oferta para desbloquear las ayudas». Desde Moncloa consideran que es un asunto vital para seguir considerando a la UE creíble porque la fecha a la que se había comprometido para proceder al primer pago de estas ayudas es abril.
COMPETITIVIDAD
Otro de los asuntos en los que España fijará una postura firme será en el debate que los líderes tengan sobre competitividad porque aquí hay dos elementos importantes, según consideran en el Gobierno, como son la estrategia que se presentará, denominada ‘One Europe, one market’ (una Europa, un mercado) para evitar que las barreras internas sean demasiado elevadas entre los diferentes Estados miembros. Y aquí España apuesta por la armonización y que la preferencia sea el reglamento sobre las directivas.
Y, en segundo lugar, también se hablará sobre competitividad llevada al sector energético y el sistema de fijación de precios de emisión de carbono. Un asunto que ya estuvo muy presente en el último retiro informal de líderes europeos y ahora con la subida del precio del gas y del petróleo por la guerra en Oriente Próximo se pondrá sobre la mesa el sistema de precios marginalista. Es decir, la última energía, que es la que más cara entra, marca todo el precio del sistema, y esto supone un gran golpe para algunos Estados miembros que tienen las matrices energéticas menos diversificadas y menos descarbonizadas que España. Es decir, que no están tan independizados del gas y de petróleo.
Desde el Gobierno defienden la descarbonización y de manera contundente apuestan por incentivar una transición energética que ayude a mitigar estos shocks externos.
De hecho, el presidente también expondrá el paquete de medidas o el Plan Integral de Respuesta ante la guerra en Oriente Medio, con el que también se prevé aprobar medidas que aceleren esta transición energética y el despliegue de las renovables para intentar armonizarlo con los líderes europeos para que la UE adopte una respuesta conjunta y a la vez escalonada, conforme avance el desarrollo de la guerra, para frenar las consecuencias económicas que puedan derivarse.
De ahí que el Gobierno haya convocado el Consejo de Ministros Extraordinario para la aprobación de estas medidas el viernes. Será el propio presidente quien las explique, una vez las haya consensuado en este Consejo con sus socios europeos.
