¿Qué consecuencias puede tener el abandono de un vehículo en la vía pública?

Todos en algún momento hemos visto algún vehículo que permanece aparcado en la calle días, días y más días; y se ve cómo el mismo va cogiendo suciedad, contaminación y polvo, observándose como las ruedas quedan absolutamente desinfladas y progresivamente se va deteriorando. En este caso es bastante probable que el vehículo haya sido abandonado por su dueño o conductor y en el momento en el que dejemos de verlo en el lugar que ocupaba, seguramente sea porque la grúa lo ha trasladado al deposito municipal, desde donde probablemente será enviado al desguace.

¿Qué lleva a una persona a abandonar su vehículo?

Debemos saber que esto puede suceder por varias causas:

  • Vehículo averiado, cuyo propietario no dispone de dinero para hacer frente a la reparación ni tampoco dónde dejarlo estacionado.
  • Por carecer de recursos económicos para satisfacer los gastos de mantenimiento asociados al vehículo y la circulación del mismo (repostajes de combustible, póliza de seguros, revisiones de ITV, impuestos…)
  • Porque se trate de un vehículo robado.

En la mayor parte de los casos quien abandona el vehículo ignora las consecuencias que supone hacerlo en la vía pública.

¿Qué sucede si el vehículo se abandona en la vía pública?

El abandono en la vía pública es una infracción tipificada como tal en las ordenanzas municipales de cualquier núcleo poblacional, y como tal conlleva la correspondiente sanción en forma de multas que pueden llegar a hasta los 4500 euros en algunas ciudades.

A lo anterior deben añadirse los gastos que se generen por la inmovilización, traslado al depósito municipal y los derivados por retirar el vehículo al CATV.

También puede haber lugar a sanciones medioambientales si el estado de deterioro del vehículo contradice alguna norma en este sentido (por ejemplo por pérdida de líquidos).

Todas estas sanciones, si no se identifica al conductor que lo abandonó, se dirigen quien conste como titular en el Registro de Vehículos de ls Dirección General de Tráfico (DGT).

¿Cuándo se considera que el vehículo ha sido abandonado?

La normativa en vigor considera un vehículo abandonado cuando: el mismo permanezca aparcado en la vía  pública y en el mismo sitio durante más de un mes, así como en aquellos casos en los que presente desperfectos y signos que evidencien que no puede trasladarse por sí mismo. También se considerará abandonado cuando falten o no se puedan identificar correctamente las placas de matrícula.

Por lo tanto, si tenemos el coche aparcado mucho tiempo en el mismo sitio, no necesariamente ha de considerarse abandonado, pero sí es cierto que siempre puede haber algún ciudadano que observe el coche en el mismo sitio, aparentemente abandonado y proceda a denunciarlo en el Ayuntamiento. Si la policía municipal observa que el vehículo no se mueve en un mes levantará acta y retirará el vehículo al depósito municipal. Una vez allí notificarán a su titular la retirada del vehículo dando plazo de un mes para retirarlo. De no hacerlo, el vehículo irá al Centro de Autorizado de Tratamiento de Vehículos (desguace).

Lo que hay que hacer si queremos deshacernos de un coche

Es tan sencillo como contactar con un desguace. Ellos se ocuparán de todo. Procederán a recoger tu coche usado para su traslado a sus instalaciones y a dar de baja el vehículo en la Dirección General de Tráfico (DGT). Solamente tendrás que entregarles la siguiente documentación:

  • Documento del Permiso de circulación del vehículo.
  • Ficha técnica.
  • Fotocopia del DNI del titular.
  • Si el trámite lo hace otra persona, cumplimentar el formulario de autorización.

Los servicios de desguace (gestión, grúa, entre otros) para librarte del vehículo no te supondrán coste alguno. Es más, en muchos casos, probablemente te pagarán una pequeña cantidad por tu coche usado siempre que esté completo y no se le haya practicado ninguna operación previa de desmontaje de sus componentes.