Solo el 13% de las 180 empresas más influyentes sobre la biosfera presenta compromisos ambientales detallados y transparentes que permitan comprobar si cumplen sus objetivos.

Un estudio afirma que cerca de 13% de las 180 empresas más influyentes sobre la biosfera del planeta informa de sus compromisos ambientales lo suficientemente detallados, transparentes y sólidos como para permitir que se evalúe si han cumplido esos objetivos, un requisito fundamental para la rendición de cuentas.
Así se desprende de una nueva investigación realizada por investigadores de la Universidad de Oxford (Reino Unido) y el Centro de Resiliencia de Estocolmo de la Universidad de Estocolmo (Suecia), publicada en la revista ‘One Earth’.
Algunas de esas 180 corporaciones son AcerlorMittal, Bayer, Boliden, BP, ExxonMobil, Holcim, McDonald’s, Nestlé, Pepsi Co, PetroChina, Saudi Aramco, Shell, TotalEnergies y Unilever.
Esas compañías dominan los mercados, la producción y las reservas en sectores con alto impacto en la biodiversidad, incluyendo productos farmacéuticos veterinarios, plátanos, cemento, cacao, café, semillas comerciales, fertilizantes, industrias mineras, industrias de petróleo y gas, aceite de palma, papel y pulpa, pesticidas, salmón y soja.
El estudio revela que la mayoría de los compromisos de biodiversidad asumidos por grandes empresas influyentes no son lo suficientemente precisos como para permitir que la sociedad evalúe si están progresando hacia el cumplimiento de esos compromisos.
Los investigadores identificaron 180 grandes corporaciones transnacionales clave en múltiples sectores con impactos ambientales significativos e influencia desproporcionada sobre la biosfera. Si bien el 79% había asumido algún tipo de compromiso con la biodiversidad, solo un 13% informó de compromisos que permiten la rendición de cuentas.
EMPRESAS «AMBICIOSAS»
En los últimos 50 años, las grandes corporaciones han adquirido una influencia significativa sobre las reservas, la producción y el comercio de recursos mundiales.
La biodiversidad está cobrando mayor importancia en la agenda empresarial -la mayoría de las empresas incluidas en el estudio se comprometieron a protegerla-, pero actualmente estos compromisos no son suficientes para garantizar una rendición de cuentas plena.
“Las empresas deben ser ambiciosas y prácticas a la vez: los compromisos significativos van más allá de simplemente prometer acciones exigidas por ley, y también deben contemplar planes de implementación claros. Mejorar los compromisos es solo el primer paso”, según Sophus zu Ermgassen, de la Universidad de Oxford.
Thomas Whie, también de la Universidad de Oxford, añade: “Si bien es alentador ver que muchas empresas se comprometen con la biodiversidad, en la mayoría de los casos no podemos determinar con exactitud qué significan estas promesas ni si sus acciones contribuyen a alcanzar los objetivos globales”.
PROMESAS INADECUADAS
La investigación también ayuda a distinguir un compromiso real de uno vacío. Entre los objetivos considerados poco sólidos, se repitieron varios problemas: vaguedad y falta de especificidad, terminología aparentemente contradictoria o mal definida y uso selectivo de pruebas para justificar la inacción o una ambición limitada.
Por ejemplo, una empresa agroquímica citó un análisis que ella misma había encargado conjuntamente para afirmar, de forma dudosa, que los pesticidas no son un factor principal en la disminución de las poblaciones de insectos.
Jean-Baptiste Jouffray, del Centro de Resiliencia de Estocolmo, apunta: “Un compromiso serio con la biodiversidad debe dejar claro qué objetivos se persiguen, dónde, cuándo y cómo se evaluará el progreso. Sin ello, no es más que una declaración de buenas intenciones”.
DIFERENCIAS SECTORIALES
La solidez de los compromisos varió considerablemente entre los sectores. Dieciocho de las 23 empresas con al menos un objetivo que cumplía todos los criterios pertenecían al sector agrícola.
En el sector del cacao, las cinco empresas evaluadas (que representan el 56% del procesamiento y molienda mundial) asumieron compromisos; cuatro de ellas realizaron compromisos sólidos que cumplían todos los criterios, y la quinta, compromisos que cumplían la mayoría.
Se observó una tendencia similar en el sector de la soja, donde cinco de las seis empresas (que controlan un 42% del abastecimiento mundial) asumieron compromisos sólidos.
En cambio, los compromisos con la biodiversidad eran escasos en sectores como el farmacéutico veterinario y el de petróleo y gas. Entre las empresas farmacéuticas veterinarias (10 compañías que representan el 81% del mercado mundial), la mitad no tenía ningún compromiso con la biodiversidad.
El 89% de las multinacionales analizadas publicaron algún tipo de informe de acceso público, pero ninguna elaboró un informe independiente sobre biodiversidad. De las 13 empresas de las que no se encontraron informes, seis eran petroleras.
OBSTÁCULOS Y MEJORAS
Los investigadores destacan varias posibles barreras para la eficacia de los compromisos: la falta de alineación con los intereses comerciales, la exposición al riesgo reputacional si no se alcanzan los objetivos, las limitaciones en el conocimiento y la orientación disponibles sobre el establecimiento de compromisos, y las limitaciones de datos sobre el impacto en la biodiversidad de sus cadenas de suministro.
Los investigadores sugieren varias maneras de fomentar un mayor compromiso, entre ellas formular requisitos de presentación de informes obligatorios, la colaboración entre empresas y ciencia, y realizar iniciativas de sostenibilidad sectoriales, más participación en iniciativas voluntarias.
