El Gobierno de Asturias desarrolla en la estación depuradora de aguas residuales de Villaperi un proyecto pionero de tratamiento avanzado de fangos dotado con 21,5 millones del Fondo de Transición Justa. La actuación evitará la generación de 16.200 toneladas al año.

El Principado ha puesto en marcha en la estación depuradora de aguas residuales (EDAR) de Villaperi un proyecto pionero de tratamiento avanzado de fangos con una inversión de 21,5 millones de euros procedentes del Fondo de Transición Justa. La actuación reducirá un 60% la producción de fangos, lo que equivale a dejar de generar 16.200 toneladas al año.
Villaperi es la mayor planta de tratamiento de la comunidad y filtra las aguas residuales de gran parte de Oviedo y de los concejos de Nava, Sariego, Siero, Llanera y Noreña.
Un sistema que combina digestión anaerobia e hidrólisis térmica
El nuevo proceso combina digestión anaerobia e hidrólisis térmica, un sistema de gestión más avanzado que los tradicionales. Esta combinación reduce notablemente el volumen de residuos, garantiza su total higienización para usos posteriores y permite avanzar hacia una mayor independencia energética de la instalación.
La reducción de fangos tendrá un impacto directo en la logística de la planta y en el medio ambiente: evitará cerca de 600 trayectos al año de camiones de gran tonelaje y reducirá de forma significativa las emisiones de dióxido de carbono asociadas al transporte.
El biogás cubrirá el 43% de la demanda eléctrica
Otro de los beneficios del proyecto es la valorización del biogás obtenido durante el proceso de tratamiento de los fangos. La energía renovable generada cubrirá aproximadamente el 43% de la demanda eléctrica actual de la depuradora.
Una biofactoría de referencia con 70 millones en actuaciones paralelas
Este proyecto constituye el eje central de la transformación de Villaperi en una biofactoría. Al tratamiento de fangos se suman otras actuaciones que se desarrollan de manera simultánea y que movilizarán alrededor de 70 millones, cofinanciados con fondos europeos.
Entre estas actuaciones destacan tres:
Planta de regeneración de aguas residuales. Dará una segunda vida al agua tratada para que pueda ser empleada en sus procesos por las industrias asturianas. Su doble objetivo es liberar el agua potable que consume el sector —unos 15 hectómetros cúbicos en el área central— y mejorar el abastecimiento de las compañías existentes y de las que se implanten en el futuro. El proyecto ya está redactado y las obras comenzarán en las próximas semanas.
Red de distribución industrial. Con 64 kilómetros de longitud, será la red de este tipo más extensa del país. Hará posible el transporte del agua regenerada hasta los principales núcleos industriales de Asturias, lo que rebajará la presión sobre las fuentes potables. Su licitación ya está en tramitación.
Parques fotovoltaicos. Su construcción ya está en marcha y, junto con la producción de biogás, permitirá avanzar hacia la autosuficiencia energética total de la instalación.
El conjunto de estas medidas convertirá Villaperi en un referente europeo y en un modelo replicable en otros territorios. Este tipo de instalaciones, además, permite anticiparse al posible aumento de la demanda de agua por parte de la industria en momentos de escasez hídrica derivada del cambio climático y en los que se debe garantizar el suministro a la población de agua potable.
