Wolfsburgo/Fráncfort, 21 sep (dpa) — Poco antes del inicio de las negociaciones salariales en la industria metalúrgica y eléctrica, el sindicato IG Metall mostró su fuerza y, según sus propias cifras, movilizó a unos 175.000 trabajadores de la industria automotriz.

Las acciones no solo se llevaron a cabo en las principales ciudades automotrices alemanas —Wolfsburgo, Stuttgart, Ingolstadt y Múnich—, sino también en otras 280 localidades de todo el país.
Los trabajadores se manifestaron, entre otros lugares, frente a las sedes de los grandes fabricantes de autos y a las plantas de los proveedores.
Pero, ¿qué es lo que tiene a la gente tan enojada? La jornada de protesta se dirigió contra la reducción de empleos, los posibles cierres de plantas y las exigencias de jornadas laborales más largas. El lema fue: «Futuro en lugar de recortes drásticos: la solidaridad es nuestra marca más fuerte».
Se pierden decenas de miles de empleos
Hay buenas razones para ello: los empleos están desapareciendo en casi todas partes, pero en la industria automotriz alemana esto está ocurriendo actualmente más rápido que en cualquier otro sector industrial.
Al final del primer semestre, en uno de los sectores líderes de Alemania aún había 691.500 personas empleadas, la cifra más baja desde que se iniciaron las estadísticas comparables en 2005.
Y esto no se detendrá ahí: ante la crisis, hay toda una serie de programas de recortes en marcha que se extenderán por años. Decenas de miles de personas se ven afectadas —entre otras, en Mercedes-Benz, BMW, el grupo Volkswagen y sus marcas asociadas, así como en proveedores como Bosch, ZF Friedrichshafen, Aumovio y Mahle.
En el caso de Volkswagen, también se baraja el cierre de las plantas de Hannover, Emden y Zwickau, así como de la planta de Audi en Neckarsulm.
Benner: Los directivos están llevando a la industria al abismo
La presidenta de IG Metall, Christiane Benner, acusó a los directivos de la industria automotriz de cometer graves errores. Frente a obreros de Volkswagen en la sede de Wolfsburgo, Benner recordó que las empresas alemanas siempre se habían caracterizado por fabricar autos excelentes y de buena calidad.
«Ahora los directivos están llevando al sector a la ruina a toda velocidad y luego se dan a la fuga», fustigó Benner según un comunicado. Los medios de comunicación no tuvieron acceso al recinto de la planta de Volkswagen. Según información del comité de empresa y de IG Metall, el consejo de administración, encabezado por el director general de Volkswagen, Oliver Blume, así lo dispuso la semana pasada.
«En este momento, todo está en crisis», afirmó la líder sindical. Se espera que los líderes empresariales asuman la responsabilidad por Alemania como país productor de coches, por los trabajadores y por los empleos, agregó.
Benner exigió a los políticos condiciones confiables para las inversiones, energía asequible y el fomento de un enfoque «Made in EU». Además, exigió protección contra la competencia desleal, ayudas financieras para los proveedores en proceso de reestructuración y el mantenimiento de los regímenes de jubilación parcial.
Industria: la producción en Alemania no es una ley natural
La Asociación de la Industria Automotriz (VDA) ya había instado, incluso antes de la jornada de protesta, a que los sindicatos y los trabajadores mostraran una mayor disposición al cambio.
La producción en Alemania «no es una ley natural», y la ocupación plena de las plantas «no es algo que se dé por sentado», escribió la presidenta de la VDA, Hildegard Müller, en un artículo de opinión para el diario económico «Handelsblatt».
Müller mencionó, en particular, los altos costes laborales y los horarios de trabajo más cortos en Alemania como desventajas competitivas. Una hora de trabajo cuesta en la industria automotriz alemana casi 65 euros (74 dólares), en la República Checa 24 y en Polonia 18 euros. A esto se suma que en Alemania se trabaja un promedio de 1.300 horas al año, en la República Checa 1.800 y en México más de 2.000.
Por qué los negocios van peor
Hay varias razones para la crisis del sector. Una razón fundamental es, por ejemplo, el bajo volumen de negocios en el mercado extranjero más importante: China, donde ya no hay tanta liquidez.
Al mismo tiempo, existe una agresiva guerra de precios entre los numerosos fabricantes locales y emergentes que compiten por cuotas de mercado. Los aranceles de Estados Unidos afectan negativamente a los negocios. Y la movilidad eléctrica se está desarrollando más lentamente de lo esperado. Muchos fabricantes de autos y proveedores registraron recientemente caídas en sus utilidades y han reaccionado con programas de recortes.
Según un análisis de la consultora EY, en cuanto a ingresos y utilidad operativa, los fabricantes de autos alemanes se mantuvieron por delante de los de otros países durante el primer semestre. Sin embargo, en términos de crecimiento, se quedaron rezagados.
Los ingresos de VW, BMW y Mercedes cayeron en conjunto un 2,9 por ciento, hasta alcanzar unos 284.000 millones de euros. En cambio, en total, los 19 grupos automotores más grandes del mundo aumentaron sus ingresos en un 3,6 por ciento durante el mismo período.
Experto de EY: los grupos alemanes buscan la salvación en la deslocalización
Además, la utilidad operativa de los fabricantes alemanes se redujo en un 19 por ciento, hasta los 13 mil millones de euros, la cifra más baja desde el año de la pandemia, 2020.
Según Constantin Gall, experto en el sector de EY, los grupos alemanes sufren enormemente por desventajas estructurales en los costos: «La elevada proporción de producción en Alemania, que durante mucho tiempo fue una ventaja competitiva y un símbolo de calidad y fortaleza, se está convirtiendo cada vez más en una carga, dada la productividad de los costos salariales demasiado baja, los altos precios de la energía y los elevados costos regulatorios».
Los cambios necesarios no se han podido implementar de manera consistente en este país, indicó el experto. «Por eso, los grupos alemanes buscan una salida en la deslocalización hacia lugares más atractivos», explicó Gall.
Por Julian Weber (dpa)
