El presidente Petro acusa al Banco de la República de mantener tasas altas para beneficiar a sectores financieros, mientras el peso acumula una apreciación del 17,68% frente al dólar.

La tensión entre la política monetaria y la economía real volvió a ocupar el centro del debate en Colombia. El presidente Gustavo Petro arremetió contra el Banco de la República por mantener tasas de interés elevadas en un momento en que el peso colombiano se posiciona como la moneda más valorizada del mundo. Para el mandatario, estas decisiones benefician a los sectores financieros en detrimento de trabajadores, exportadores y ahorradores.
El peso sube, pero no todos ganan
En los últimos 12 meses, el peso colombiano se apreció un 17,68% frente al dólar. El tipo de cambio USD/COP cayó desde un máximo de 4.460,24 pesos hasta 3.671,59, un entorno favorable para las importaciones y el pago de deuda externa, pero adverso para la economía productiva.
Petro señaló que esta apreciación no tiene efectos positivos para todos los sectores. En sus declaraciones, advirtió que las medidas del Banco de la República están orientadas a beneficiar a un grupo reducido de tenedores de deuda y banqueros. «Hacen pagar al pueblo», escribió el mandatario, en referencia a los efectos del servicio de la deuda pública bajo tasas elevadas.
Exportadores y ahorradores, los más afectados
El presidente también apuntó al impacto sobre los sectores exportadores. Según su análisis, el encarecimiento del crédito combinado con la apreciación cambiaria golpea directamente a productores como los cafeteros. «Dañan a los exportadores, entre ellos a los cafeteros, y desvalorizan los ahorros que se llevaron de los trabajadores de los fondos privados, al exterior», publicó en su cuenta oficial.
Petro cuestionó además el fundamento técnico de la política monetaria vigente, al considerar que no existe una presión inflacionaria generada por el consumo interno. «Está demostrado que la tasa de inflación no sube por aumentos de la demanda interna porque hay capacidad para producir instalada y sin ocupar», indicó.
Acusaciones políticas y financieras
El mandatario fue más allá del análisis económico y vinculó las decisiones del banco central con intereses políticos. Sostuvo que el alza de tasas busca frenar el avance electoral de su sector: «Lo que buscan detener es, a como dé lugar, el triunfo electoral del progresismo, y van a subir un punto más la tasa de interés, suicidas», publicó.
En otra declaración, Petro afirmó que la política económica actual está diseñada para beneficiar a una élite específica. «Lo que buscan es arruinar la economía para hinchar de ganancias a los banqueros y a los dueños de títulos de deuda pública», aseguró. También identificó a ese grupo como «20 tipos, todos uribistas, que viven de la renta que les paga el pueblo y son dueños de la deuda de la nación».
El banco central, en la mira
Las críticas presidenciales se producen en un momento en que Colombia registra cifras destacadas en el comportamiento de su moneda, pero persisten dudas sobre la sostenibilidad y distribución de sus beneficios. La junta directiva del Banco de la República, integrada mayoritariamente por perfiles técnicos e independientes, continúa siendo observada con atención por distintos sectores sociales y económicos del país.
Con información de NotiPress.
