Berlín, 29 abr (dpa) – El entrenador del Bayern Múnich, Vincent Kompany, admitió sin tapujos que no disfrutó viendo desde la grada el memorable enfrentamiento de la Liga de Campeones contra el Paris Saint-Germain, que acabó con un 5-4.

«No, no lo disfruté», dijo Kompany -que estaba sancionado para el partido correspondiente a la ida de las semifinales disputado en París- al ser preguntado por su homólogo en el PSG, Luis Enrique, en un breve intercambio entre ambos al finalizar el duelo.
El público presente en el Parc des Princes había sido testigo poco antes de una semifinal extraordinaria en la que el Bayern comenzó ganando 1-0, luego iba perdiendo 5-2, y logró enmendar a un 5-4 antes de la vuelta el miércoles en Múnich.
Ya en rueda de prensa, el técnico belga de los muniqueses añadió: «No disfruté de esta experiencia. Las emociones en el campo son diferentes. Pero sí disfruté un poco desde la grada por cómo remontó mi equipo».
«Cuando dos equipos afrontan un partido como este con esta idea, eso es exactamente lo que puede pasar. Ya tenía la sensación de que un partido así era posible», añadió.
Un partido para la historia
El PSG, vigente campeón de la Champions, ganaba 3-2 al descanso, lo que la convirtió en la primera semifinal de la competición con cinco goles anotados tan solo en la primera parte. Los nueve goles en total solo se han igualado una vez antes en una semifinal, en un pasado lejano, cuando el Eintracht Frankfurt ganó 6-3 al Rangers en 1960.
«Ha sido increíble, no tengo palabras. Creo que ha sido el mejor partido que he vivido como entrenador. Ambos equipos querían jugar, ambos tienen una calidad enorme. Creo que todo el mundo ha disfrutado viendo este partido», dijo por su parte Luis Enrique.
«Obviamente, estamos contentos por haber ganado, y no debemos olvidar que el Bayern solo ha perdido tres partidos esta temporada. Eso demuestra lo bien que lo hemos hecho hoy», valoró el técnico español.
El mediapunta portugués Vitinha añadió: «Ha sido un partido de fútbol fantástico. Nos ha encantado jugarlo y creo que todos los aficionados al fútbol han disfrutado viéndolo».
Las reacciones de los medios europeos se hicieron eco de ello: el diario deportivo español «AS» calificó el partido de «oda al fútbol», el «Daily Mail» inglés dijo «wow, just wow» (simplemente guau) y la Gazzetta dello Sport italiana declaró: «PSG y Bayern, sois increíbles».
Líneas ofensivas de primera clase
El partido estuvo a la altura de las expectativas, ya que enfrentó a los dos equipos posiblemente mejores y más ofensivos de Europa. El PSG elevó su cuenta goleadora en la competición a 43 y el Bayern suma ahora 42, ambos cerca del récord del Barcelona de 45 goles en la temporada 1999-00.
Ese récord podría verse amenazado en Múnich cuando se enfrenten de nuevo las formidables líneas de ataque del PSG, con Désiré Doué, Khvicha Kvaratskhelia, Ousmane Dembélé (que marcaron dos goles) y el tridente del Bayern formado por Harry Kane, Michael Olise y Luis Díaz (que marcaron todos esa noche).
«No cambiaremos nuestra filosofía», prometió Dembélé de cara a la vuelta, aunque el delantero también admitió que su equipo quizás «podría haber tenido un mejor control con el 5-2».
Justo con ese marcador, según reveló, el centrocampista del Bayern Joshua Kimmich se preguntaba «¿qué está pasando aquí?», al considerar que los jugadores del Bayern no eran desde luego «tres goles peores» que los del PSG.
Las remontadas del Bayern
La remontada del Bayern podría resultar decisiva de cara a la final del 30 de mayo en Budapest, donde quieren levantar el trofeo por séptima vez y posiblemente completar el tercer triplete de la historia del club.
Aunque esta vez no ganaron, fue la cuarta remontada del Bayern solo en abril, tras haber ganado 3-2 ante el Freiburg tras ir perdiendo 2-0 en el minuto 81, y 4-3 contra el Mainz tras ir perdiendo 3-0 al descanso, y 4-3 tras ir perdiendo 3-2 hasta el minuto 88 en los cuartos de final contra el Real Madrid.
«Hemos sabido gestionar bien los contratiempos porque no dejamos que cosas así nos detengan; simplemente seguimos adelante», comentó el defensa Jonathan Tah.
«Se ha visto que podemos marcar muchos goles. Por supuesto, esta noche hemos encajado demasiados, pero al final solo es una diferencia de un gol. Afrontaremos el partido de vuelta con plena confianza, lo daremos todo y luego querremos estar en la final», añadió el internacional germano.
«Ahora tenemos una semana para trabajar en lo que tenemos que mejorar. La confianza está al cien por cien, al igual que el sentimiento. Necesitamos a nuestra afición y su apoyo con la misma pasión que tuvimos contra el Madrid», declaró por su parte Kompany.
Por John Bagratuni (dpa)
