La consejera del Principado, Vanessa Gutiérrez, ha visitado el inicio de las obras de la nueva conexión peatonal entre Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo, en Oviedo.

La actuación cuenta con un presupuesto de 381.845 euros y tiene como finalidad comunicar de forma segura y accesible ambos monumentos en el entorno del Centro de Interpretación del Prerrománico Asturiano. Esta intervención se suma a los trabajos de restauración que la consejería lleva a cabo en La Foncalada, también en la capital asturiana.
Nuevo trazado para garantizar seguridad y accesibilidad
En la actualidad existe un camino peatonal urbanizado que enlaza el centro de interpretación con cada uno de los monumentos y con el aparcamiento, aunque no dispone de un itinerario directo entre Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo/Lliño. El nuevo recorrido resuelve esta situación, refuerza la seguridad y ordena los flujos peatonales en un enclave patrimonial de especial relevancia.
La solución contempla la habilitación de una senda de uso exclusivamente peatonal que partirá del entorno de Santa María del Naranco, en el punto donde finaliza el camino existente desde el centro de interpretación. El trazado seguirá en gran parte la senda natural ya marcada por las personas visitantes y ascenderá hasta el punto en el que actualmente es necesario invadir la carretera para continuar hacia San Miguel de Lillo/Lliño.
Puente y materiales integrados en el entorno
Para evitar ese tránsito por la calzada, el proyecto incluye la construcción de un pequeño puente que cruzará el arroyo y conectará directamente con el camino urbanizado de la margen izquierda. La intervención ha sido diseñada para minimizar el impacto visual y paisajístico y mejorar la accesibilidad en uno de los puntos más frecuentados del conjunto histórico.
Esta infraestructura se ejecutará en piedra caliza marmórea en tonos grises, el mismo material empleado en el puente ya existente, con el fin de facilitar su integración progresiva en el entorno. El remate superior del muro de piedra se resolverá con bloques de caliza labrada colocados sobre un retranqueo pronunciado, de manera que la intervención contemporánea resulte legible y se refuerce la protección frente a caídas.
Las sendas se realizarán en hormigón armado coloreado, con bordes laterales de piedra sobre cama de grava drenante, siguiendo el criterio aplicado en actuaciones recientes en el área. Las obras han sido adjudicadas a Arposa 60 S. L., cuentan con un plazo de ejecución de seis meses y la dirección de obra corresponde a Román Villasana Gutiérrez.
Con esta actuación, la Consejería de Cultura, Política Llingüística y Deporte avanza en la mejora de la accesibilidad y en la puesta en valor del conjunto prerrománico, al ordenar los recorridos, reforzar la seguridad y apostar por soluciones constructivas respetuosas con el paisaje y coherentes con los valores patrimoniales del enclave.
