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Nike Wagner, crítica del Festival de Bayreuth, cumple 75 años

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Nike Wagner en su despacho de Bonn. Foto: Oliver Berg/dpa

Bayreuth/Bonn (Alemania), 8 jun (dpa) – Nike Wagner, bisnieta de Richard Wagner y tataranieta de Franz Liszt, cumple 75 años y aunque ahora está mucho más conciliadora durante mucho tiempo se la consideró una ingeniosa y aguda crítica del Festival de Bayreuth.

Nike Wagner dijo alguna vez que a los parientes no se los elige. «Solo puedes hacer amigos en otros sitios (además del familiar). Y en otros lugares». Y así, después de una infancia y juventud en la ciudad bávara de Bayreuth al sur de Alemania, partió para estudiar atraída por las luces de Berlín, Chicago, París y Viena.

Hasta 2013 dirigió el Kunstfest de Weimar, desde 2014 es directora artística del Beethovenfest de Bonn. Pero Bayreuth y sus parientes siguieron siendo los grandes temas de su vida aunque ella exclame, poco antes de su 75 cumpleaños, en una entrevista con dpa: «Por el amor de Dios: No.» Indicó así que ya no quiere estar sobre la Colina Verde, el sitio donde se celebra el renombrado festival wageneriano.

Sin embargo, Nike Wagner ha pasado gran parte de su vida a la sombra de esta Colina, como parte de un clan mundialmente famoso. Su padre, Wieland Wagner, junto con su hermano Wolfgang, renovó el Festival de Bayreuth y trató de disipar la oscura niebla que lo cubrió durante la época del nacionalsocialismo.

Cuando Wieland murió en 1966, su hermano, el tío de Nike, Wolfgang, se hizo cargo de la direccón. La rama Wieland de la familia llegó así a la Colina y, en las décadas en estuvo Wolfgang al frente del festival, el clan Wieland no dejó de dar su opinión sobre éste.

Nike iba a convertirse en portavoz del festival. Durante años fue sobre todo una aguda contrayente, una crítica ingeniosa, de la que algunos dicen que ella misma debería haber tomado las riendas de la Colina Verde en Bayreuth.

Pero ella encontró otros campos de actividad. En Viena se doctoró sobre «Karl Kraus y el erotismo del modernismo vienés». Y en Weimar, un antiguo lugar de trabajo de su tatarabuelo Liszt, se hizo cargo de la dirección del Kunstfest. «Weimar fue un golpe de suerte para mí», aseveró.

En 2013, la entonces ministra del estado federado de Turingia, Christine Lieberknecht, sostuvo que bajo la dirección de Wagner, la Kunstfest y, por tanto, toda la cultura de Turingia había ganado en esplendor, carisma y reputación internacional.

Desde 2014, Wagner es la directora del Beethovenfest en Bonn. No obstante, su contrato expira este año. Destacó que en la ciudad echaba de menos la alegría de la experimentación.

«Tal vez el público de las ciudades más pequeñas es más adicto a la armonía que el de las grandes, donde los festivales más especiales encuentran su lugar, también el oído es más lento que el ojo», esgrimió en una entrevista con dpa.

Sin embargo, señaló que no hay que hacerse problema por la música clásica: «La música clásica tiene su público y el éxtasis masivo nunca fue su objetivo. Sin embargo, convencer y mediar sigue siendo amargamente necesario», agregó a experta.

Mientras tanto, las relaciones familiares se han calmado. Su prima Katharina Wagner, quien se vio obligada a suspender el trabajo como directora del festival de Bayreuth por motivos de salud, dijo en una entrevista con dpa el año pasado: «Nuestro contacto es tal como debe ser en una familia y, aunque esto pueda ser decepcionante para algunos medios de comunicación, es en general completamente normal, es decir, cordial y relajado», explicó.

«Me alegro de no haber estado nunca directamente involucrada en estas antiguas disputas y de que también se haya reconocido que no lo estuve. No hay nada insalvable entre nosotras», dijo la actual directora del festival de Bayreuth.

Para subrayar esto, Nike y Katharina, las dos primas y mujeres líderes de sus respectivas ramas familiares, habían planeado un proyecto muy especial para este año: La orquesta del festival iba a actuar en el Beethovenfest de Bonn.

Podría haber sido «una empresa conjunta maravillosamente armoniosa», observó Nike Wagner. «Que una pandemia haya impedido esta reunión familiar es triste, pero no tiene mayor importancia», agregó.

Dado que el Beethovenfest debe ser cancelado este año debido al coronavirus, Nike Wagner se ocupa ahora de organizar el aplazamiento del evento para 2021. «De lo contrario, haré lo que la cuarentena permite: tomar un respiro, ordenar CD, leer literatura mundial, hablar por teléfono con amigos que he descuidado», relató.

Wagner no quiere celebrar su cumpleaños con grandes festejos sino «lejos, en Mecklemburgo-Pomerania Occidental (estado federado del noreste alemán), con mi hija y mis nietos. Sin mucha fiesta, más bien en la naturalidad de la vida cotidiana, cerca del teléfono móvil», aclara.

Por Britta Schultejans (dpa)

 

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