Berlín, 13 mar (dpa) – El canciller germano, Friedrich Merz, criticó hoy la decisión de Estados Unidos de levantar temporalmente las restricciones comerciales a la compra de petróleo ruso.

«Consideramos un error relajar ahora las sanciones, sean cuales sean los motivos», declaró el político conservador en una rueda de prensa conjunta con el primer ministro noruego, Jonas Gahr Store, realizada en la isla de Andoya.
Merz señaló que Rusia sigue sin mostrar disposición a negociar el fin de su guerra contra Ucrania. «Por eso, tenemos que seguir aumentado la presión sobre Moscú y seguiremos haciéndolo», añadió.
Previamente, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, comunicó la autorización temporal para la compra de petróleo ruso que esté siendo actualmente transportado o almacenado en barcos.
En un mensaje publicado en la plataforma X, Bessent explicó que el objetivo de la medida es mejorar la oferta en el mercado mundial, limitada por la guerra en Irán. La excepción temporal a las sanciones estadounidenses, detalló, estará vigente hasta el 11 de abril.
Desde Noruega, Merz informó de que, en el círculo de mandatarios del G7, se conversó recientemente también con el presidente Donald Trump, sobre la cuestión de los suministros de petróleo y gas procedentes de Rusia.
El conocido como Grupo de los Siete es un foro político y económico formado por las siete economías más industrializadas y actualmente está compuesto por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido.
«Hubo una opinión muy clara por parte de seis miembros del G7 de que esta no es la señal adecuada. Esta mañana nos hemos enterado de que, al parecer, el Gobierno estadounidense ha decidido lo contrario», añadió.
El canciller sostuvo que «en este momento hay un problema de precios, pero no de cantidades», por lo que expresó su curiosidad sobre los motivos que llevaron al Gobierno estadounidense a tomar la decisión de flexibilizar las sanciones al petróleo ruso.
Las críticas de Merz vinieron precedidas por el escepticismo mostrado por la ministra alemana de Economía, Katherina Reiche, sobre lo acertado de la flexibilización de las sanciones al petróleo ruso decretada por Estados Unidos.
«Me preocupa que no sigamos llenando las arcas de guerra de Putin», declaró la política en referencia al presidente ruso, Vladímir Putin, y a su guerra contra Ucrania. «Me parece que la presión política interna en Estados Unidos es muy, muy grande», añadió.
Reiche, sin embargo, descartó que Alemania se esté viendo afectada por la escasez de gas o petróleo, al contrario que Corea del Sur y Japón, según dijo, donde la situación es ya tensa.
