Mascotas infectadas por coronavirus, ¿debemos preocuparnos?

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Foto: Christin Klose/dpa-tmn

(dpa) – Los gatos domésticos se han unido a las filas de los tigres y leones y a un pequeño número de otros animales en todo el mundo que dieron positivo en las pruebas de detección del coronavirus en los últimos días.

Varios perros y felinos (gatos domésticos y un tigre) testaron positivo al virus Sars-CoV2 tras mantener contacto con humanos infectados, según la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE). Sin embargo, las autoridades sanitarias de todo el mundo subrayan que no hay pruebas de que los animales domésticos puedan transmitir el virus a los humanos.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, ninguna investigación hasta la fecha demostró que las mascotas puedan propagar el virus.

«Por lo tanto, no hay justificación para tomar medidas contra los animales de compañía que puedan comprometer su bienestar», concluyen los CDC en un comunicado hecho público recientemente.

Para evaluar con exactitud el riesgo al que están expuestos los animales es necesario llevar a cabo más investigaciones. De momento, el CDC recomienda a las personas que hayan dado positivo o muestren síntomas de haber contraído el coronavirus que eviten el contacto con sus animales de compañía.

Aunque no hay casos que indiquen que las mascotas puedan a su vez propagar el virus a las personas, especialistas del CDC consideran que existe un pequeño riesgo de que los humanos contagien a los animales domésticos, así que en caso de padecer el coronavirus aconsejan evitar el contacto con los animales y en caso de interactuar con ellos utilizar una mascarilla.

Además, recomiendan limitar las interacciones de las mascotas con otras personas o animales fuera de casa. Es decir, proponen que gatos y perros se atengan a las mismas reglas de distanciamiento social que sus dueños.

Las primeras mascotas en dar positivo por coronavirus fueron dos gatos de Nueva York. «Ambos están afectados por enfermedad respiratoria leve y se espera que se recuperen por completo», según afirmaron las autoridades estadounidenses de salud en un comunicado.

De hecho, los gatos parecen ser la mascota más susceptible a contraer el coronavirus, según la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), y añade que según investigaciones realizadas en laboratorio, los gatos pueden infectar a otros gatos.

Por su parte, Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos y principal responsable en la lucha contra el coronavirus en este país, confirmó cuando se constataron los primeros casos de gatos infectados que no hay evidencia de que el virus se transmita de mascotas a humanos.

Paralelamente, una investigación llevada a cabo en China mostró que los gatos pueden efectivamente ser infectados por el Sars-CoV-2 y que son más propensos a ello que los perros.

El estudio, que aún no fue supervisado por investigadores internacionales, no pudo demostrar que los gatos pudiesen infectar a hombres y mantiene que la transmisión de humano a humano es la principal fuente de infección.

Realizado por un instituto de investigación veterinaria y un laboratorio para el control y la prevención de enfermedades animales en la ciudad china de Harbin, el estudio concluyó que perros, cerdos, pollos y patos son menos proclives a contraer el virus frente a hurones y gatos, más propensos a ser infectados.

Aunque no hay pruebas científicas de que las mascotas contagien el virus a las personas, a los activistas de los derechos de los animales les preocupa que los dueños de mascotas quieran deshacerse de ellas o dejen de prestarles los cuidados oportunos.

En Líbano, las afirmaciones infundadas que se hicieron por televisión sobre que los gatos y perros pueden infectar a seres humanos provocó que algunos propietarios de mascotas las abandonasen o incluso envenenasen.

Ghina Nahfawi, activista libanesa defensora de los derechos de los animales, denunció que hubo casos de animales domésticos que murieron por comer carne envenenada en las calles de Beirut.

«Lo triste es que las mascotas abandonadas no pueden valerse por sí mismas fuera de los hogares. Algunas fueron atropelladas por coches u otros vehículos», acota Sevine Fakhourey, miembro de la junta de Beirut para el Tratamientó Ético de los Animales (BETA). Y añade, «lo peor es la cantidad de perros que fueron disparados a quemarropa».

Por Coman Hamilton (dpa)