Berlín, 25 feb (dpa) – Los Museos Estatales de la capital alemana han heredado toda una colección de obras significativas de Max Beckmann (1884-1950). Las obras procedían de Barbara Göpel, la historiadora de arte e investigadora de Beckmann que falleció el año pasado, comunicó recientemente el director de los museos Michael Eissenhauer.
Debido a que su esposo, el marchante Erhard Göpel (1906-1966) tuvo un papel sumamente contradictorio durante el nacionalsocialismo, aún se deberá estudiar el origen de las obras. Hasta ahora no ha habido ninguna sospecha concreta de que pudiera tratarse de arte robado.
Las obras legadas son las pinturas «Selbstbildnis in einer Bar» (Autorretrato en un bar) de 1942 y «Bildnis Erhard Göpel» (Retrato de Erhard Göpel) de 1944. A los cuadros hay que añadir 46 dibujos que, en parte, eran estudios previos de obras famosas. Hasta ahora, ya se contaba con 52 grabados como préstamo permanente en el museo de grabados en cobre.
Erhard Göpel, según informan los Museos Estatales de Berlín, participó activamente desde 1942 para una organización que estaba al mando directo de Hitler. Sin embargo, al mismo tiempo protegía a su amigo Beckmann ante el ataque de los nazis quienes difamaron su obra calificándola como «arte degenerado». Los museos darán más detalles sobre el legado en rueda de prensa que se celebrará el 13 de marzo.