España ganó en el último año 37.619 autónomos, de los que el 52,6% fueron mujeres (+19.801), frente a 17.818 hombres (+47,4%), lo que sitúa a las mujeres al frente del aumento de autónomos en ese periodo.

En concreto, según un estudio de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), elaborado con motivo del Día Internacional de la Mujer, en la última década, las autónomas crecieron un 13,9%, un ritmo que triplica el de los varones, que se situó en el 4,8%.
A pesar de que 2025 cierra con un aumento de 37.619 personas afiliadas al RETA en el conjunto nacional, la evolución por comunidades autónomas ha mostrado contrastes significativos. El crecimiento femenino ha sido el motor en gran parte del territorio, destacando especialmente dos regiones: la Comunidad Valenciana (+5.147 autónomas, un +3,68%) y Andalucía (+4.706, un +2,18%). Ambas regiones suman prácticamente la mitad de todo el incremento de mujeres trabajadoras por cuenta propia en España en el último año.
Además, sumaron emprendedoras las comunidades de Baleares (+2,55%), Canarias (+2,12%), Extremadura (+2,00%), Madrid (+1,78%), Castilla-La Mancha (+1,76%), Murcia y Cataluña (ambas +1,52%). En un escalón inferior, pero logrando cerrar el año en positivo, se situaron Cantabria (+0,82%), Asturias (+0,68%), Navarra (+0,25%) y Galicia, que logró sumar 17 nuevas mujeres autónomas, lo que supuso un escaso +0,02%. Por el contrario, hubo cuatro comunidades autónomas y las dos ciudades autónomas que no lograron sumar mujeres autónomas en el conjunto de 2025.
La mayor pérdida porcentual de emprendedoras se registró en La Rioja, con una caída del -1,45% de sus mujeres autónomas, lo que supuso un descenso de 128 mujeres cotizando al RETA. Le siguen Aragón (-0,39%), Castilla y León (-0,24%) y País Vasco, con 96 autónomas menos, lo que representa un descenso del -0,15%. Por su parte, las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla también cerraron el año con saldos negativos, con descensos del -3% y -0,16%, respectivamente.
En 2025 se observa un cambio de tendencia relevante respecto al año anterior en regiones como Asturias y Galicia: mientras que en el informe de 2024 ambas comunidades registraban pérdidas anuales, en el actual ejercicio han conseguido revertir la situación y volver al crecimiento, permitiendo que el impulso femenino nacional siga ganando terreno.
PROPORCIÓN FRENTE A HOMBRES
El informe de ATA refleja un peso creciente de las mujeres en el colectivo de autónomos, representando el 37,1% a cierre del año 2025. Por comunidades, todas mantienen un esquema donde el peso de los autónomos varones es superior al de las mujeres, aunque con diferencias territoriales notables. Asturias (41,7%) y Galicia (40,8%) siguen siendo las regiones donde el empleo autónomo femenino tiene mayor peso, consolidándose como las únicas que superan la barrera del 40%. Por encima de la media nacional (37,1%) se sitúan también el País Vasco (39,0%), Cantabria (38,9%), Canarias (37,8%), la Comunidad Valenciana (37,4%), Madrid (37,4%) y Andalucía (37,3%).
En el otro extremo, Castilla-La Mancha continúa siendo la comunidad autónoma con menor presencia relativa de mujeres en el colectivo autónomo, representando el 33,2% del total frente al 66,8% de los varones. Si se incluyen las ciudades autónomas, Melilla registra el peso femenino más bajo de todo el territorio nacional, con un 28,6%.
Por otra parte, en diciembre de 2025, había 496.321 personas trabajadoras autónomas procedentes de fuera de España, de los cuales el 38,3% son mujeres (porcentaje superior al 37,1% general, lo que en términos absolutos supone 189.930 autónomas extranjeras y 306.391 varones.
COMPARATIVA EUROPEA
En comparación con la Unión Europea, el estudio destaca que la cifra que se utiliza en Eurostat para España es del 35,4%, por encima del 34,6% de la media de los ‘veintisiete’. La proporción de mujeres autónomas en España es mejor que la de países como Alemania (35%), Bélgica (34,4%), Italia (32,4%), Irlanda (28,6%) o Suecia (29,7%).
De los países analizados, donde las mujeres autónomas tienen menor peso y no alcanzan el 30% del total del colectivo son: Eslovaquia (25,5% del total de personas trabajadoras autónomas), Serbia (23,9%), Rumanía (27,5%), Irlanda (28,6%) y Suecia (29,7%).
Por el contrario, en los países europeos en los que las mujeres suponen más del 40% del total del colectivo son: Letonia (43,2% del total del colectivo), Chipre (42,2%), Luxemburgo (41,5%), Suiza (41,3%) y Francia (40,3%).
Volviendo al total de personas trabajadoras autónomas en España, cabe destacar notables diferencias por sexo si se analiza el sector de actividad: mientras que la construcción es el sector que concentra al 17,5% de los autónomos varones españoles, es el sector elegido solo por el 3,5% de las mujeres.
SECTORES
El informe elaborado por ATA muestra cómo las autónomas españolas tienen una clara preferencia por los sectores de servicios, aunque con una tendencia creciente hacia actividades de mayor cualificación técnica y profesional.
El comercio se mantiene como el sector principal, concentrando al 23,2% de las emprendedoras, a pesar de haber experimentado un descenso notable frente al 30,6% que representaba en el año 2015.
En segundo lugar, destacan las actividades profesionales, científicas y técnicas, que han ganado un peso significativo en la última década hasta alcanzar el 12,2% del total del colectivo en femenino. Les siguen de cerca otros servicios (11,4%) y la hostelería (10,9%), consolidándose como pilares fundamentales del autoempleo femenino. Otros ámbitos con una presencia femenina relevante son las actividades sanitarias y de servicios sociales (7,3%), la educación (5,1%) y las actividades administrativas (4,7%). Por el contrario, sectores como la construcción, aunque siguen siendo minoritarios para la mujer (3,5%), han mostrado un ligero incremento respecto al 2,8% registrado hace diez años, lo que evidencia una diversificación progresiva de sus proyectos de emprendimiento hacia áreas tradicionalmente masculinizadas.
Las mujeres autónomas son porcentualmente más numerosas que los hombres en los sectores de comercio (23,2% mujeres frente al 19,7% de varones del total de autónomos en España), actividades profesionales, científicas y técnicas (12,2% mujeres frente al 9,3% de varones), hostelería (10,9% mujeres frente al 8,3% de varones), actividades sanitarias (7,3% mujeres frente al 2,6% de varones), educación (5,1% mujeres frente al 2,1% de varones), actividades administrativas (4,7% mujeres frente al 3,8% de varones), actividades inmobiliarias: 2,3% mujeres frente al 1,6% de varones, actividades financieras y de seguros (2,0% mujeres frente al 1,6% de varones).
EDAD
Por edad, es en el grupo de entre 45 a 59 años donde más autónomas hay: de las 1.269.275 mujeres autónomas cotizando en el RETA en 2025, el 44,7% están dentro de este rango de edad. En concreto, el tramo con mayor peso es el de entre 50 y 54 años, que representa el 15,6% del total con 197.987 afiliadas, seguido muy de cerca por el grupo de 45 a 49 años, que suma 195.254 trabajadoras por cuenta propia, y el de 55 a 59 años, con 173.833 mujeres.
Además, los datos muestran una tendencia clara hacia la prolongación de la vida laboral, ya que hay 72.304 autónomas que tienen más de 64 años, lo que supone un 5,7% del colectivo y un espectacular incremento del 105,3% respecto a la cifra registrada en 2015.
Por el contrario, el emprendimiento juvenil sigue siendo minoritario, puesto que únicamente el 2,1% de las autónomas tiene menos de 25 años, sumando un total de 27.620 trabajadoras por cuenta propia entre el tramo de 16 a 24 años.
