Wiesbaden (Alemania), 9 oct (dpa) – Las exportaciones alemanas mejoraron en agosto un 2,2 por ciento en comparación con las cifras de hace un año, a pesar de la amenaza de conflictos comerciales internacionales, publicó hoy la Oficina Federal de Estadísticas de Alemania.

Sin embargo, a pesar de estas buenas cifras a nivel interanual, las exportaciones de la mayor economía de Europa cayeron un 0,1 por ciento de julio a agosto.

Aislamiento, aranceles, debilitamiento de la economía mundial: el clima para los exportadores alemanes se está volviendo cada vez más duro. A muchas empresas les sigue yendo bien, pero la industria alemana se prepara actualmente para tiempos peores después de un verano estable.

“En vista de las muchas incertidumbres, en particular las causadas por las consecuencias directas e indirectas de los conflictos comerciales, miramos con cautela hacia finales de año”, dijo Holger Bingmann, presidente de la Asociación Alemana de Comercio Mayorista, Exterior y Servicios (BGA).

“Ciertamente es demasiado pronto para dar la voz de alarma, pero cada vez hay más indicios de que las empresas tendrán que adaptarse a un crecimiento más débil de las exportaciones”, indicó Bingmann.

No parece estar a la vista una solución al conflicto comercial entre Estados Unidos y China, socios comerciales importantes para Alemania, ni tampoco el final de las negociaciones sobre la salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE), comentó. Además, hoy el Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo su pronóstico de crecimiento mundial.

En agosto de 2018 las empresas alemanas suministraron al extranjero productos “Made in Germany” por un valor total de 105.200 millones de euros (120.400 millones de dólares). Según la Oficina Federal de Estadísticas de Alemania, esta cifra supone un 2,2 por ciento más que hace un año. Entre enero y agosto, las exportaciones aumentaron un 4,2 por ciento hasta alcanzar los 879.000 millones de euros. La balanza comercial exterior del mes de agosto arrojó un superávit de unos 17.200 millones de euros.

Sin embargo, Alemania, como nación exportadora, no puede escapar completamente de los conflictos comerciales alimentados por países como Estados Unidos. Las exportaciones cayeron un 0,1 por ciento de julio a agosto, la segunda caída consecutiva de un mes a otro. Según las cifras revisadas, las exportaciones cayeron un 0,8 por ciento de junio a julio.

“El tradicional motor de crecimiento alemán está traqueteando una vez más”, comentó el economista jefe de ING-Diba, Carsten Brzeski, al comentar las cifras.

Por su parte, las importaciones alemanas crecieron aún más que las exportaciones, tanto en agosto como en los primeros ocho meses de 2018: En agosto se importaron bienes por valor de 88.100 millones de euros, un 6,2 por ciento más que hace un año. Para el período de enero a agosto inclusive hubo un aumento del 5,8 por ciento hasta un volumen de importaciones de 723.100 millones de euros. La buena situación económica en Alemania y el aumento del empleo incrementan la demanda de bienes procedentes del extranjero y las empresas vuelven a invertir más.