Jork (Alemania), 18 jul (dpa) – Mientras que algunos granjeros se quejan porque la sequía que determina el presente verano boreal amenaza la cosecha de cereales, sus colegas fruticultores en muchas regiones de Alemania ven la situación mucho más relajados.
En ciertas zonas del norte del país, por ejemplo en el llamado «Altes Land», en la ribera sur del río Elba, frente a Hamburgo, los fruticultores no tienen grandes problemas con el tiempo caluroso.
«Aquí tenemos terrenos pesados de marismas que pueden almacenar muy bien el agua», comenta Dirk Köpcke, del centro de investigación de fruticultura en Jork, en el estado federado de Baja Sajonia. «Si se cuenta con agua y sol, es fantástico», agrega.
No obstante, algunos emplazamientos en el norte de Alemania están sufriendo la falta de lluvias. En principio, este año los frutos maduran unas dos semanas antes de lo normal.
La calidad de los frutos es buena, señaló por su parte Helwig Schwartau, de la Sociedad de Información Agraria en Hamburgo. «Aquí en el norte estamos teniendo un tiempo veraniego desde comienzos de mayo. No ha habido mermas debido a la lluvia y tampoco pérdidas de calidad», comentó. Normalmente las últimas cerezas son cosechadas a finales de julio y a comienzos de agosto. Este año, todo ocurre más temprano.
Por lo general las zonas de cultivo de frutas en el norte de Alemania son siempre las últimas de Europa en cuanto al grado de madurez. Pero debido a las altas temperaturas de este verano ahora están al mismo nivel que en el sur del país, «en parte hasta coincidíamos con los países de la región del Mediterráneo», señaló Schwartau.
