La Princesa de Asturias elogió la labor de las Fuerzas Armadas y aseguró que su paso por la formación militar la ha transformado desde su llegada a Zaragoza en 2023.

La Princesa de Asturias alabó este miércoles el papel de las Fuerzas Armadas y reconoció que ahora no es «la misma persona que llegó a Zaragoza a mediados de agosto de 2023» para iniciar su formación militar.
Así se pronunció durante el acto de entrega de la medalla de Oro de la Región de Murcia en el Palacio de San Esteban, sede de la presidencia autonómica, donde fue recibida por el presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, y la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, entre otras autoridades.
Esta jornada, como reconoció la propia Princesa, ha simbolizado el fin de su etapa de formación militar, aunque todavía permanecerán en la Academia del Aire algunas semanas más.
«Desde luego, les aseguro que no soy la misma persona que llegó a Zaragoza a mediados de agosto de 2023. Créanme cuando les digo que entiendo muy bien el aprecio que tiene la sociedad española por nuestras Fuerzas Armadas. No es la primera vez que lo menciono y me parece que lo repetiré muchas más veces a lo largo de mi vida: admiro su competencia, su profesionalidad y el modo de enseñarnos a todos los que estudiamos en las academias militares los valores del compromiso, la lealtad y la entrega en el ejercicio del servicio a los demás», destacó.
En Murcia la princesa Leonor ha aprendido a pilotar un Pilatus PC-21 (E.27), el avión suizo de la Escuela de Vuelo Básica, que tiene como misión impartir la formación aeronáutica en su fase II o básica a los alumnos de 4º curso que hayan superado con éxito la fase anterior. Sobre esta última etapa en San Javier, en la Academia General del Aire, doña Leonor destacó que ha vivido y «ampliado mi manera de entender el compañerismo» al lado de otros 73 compañeros de promoción. «Porque para volar en formación, es decir, con otro avión pegado a tu lado, hay que ser muy consciente de la importancia de confiar plenamente en tus propias capacidades y en las de tu compañero», dijo.
«NATURALEZA FRÁGIL»
En diciembre de 2025 realizó la «esperada suelta», su primer vuelo en solitario, un hito que no pasó por alto en su discurso: «Un momento en el que debes aplicar todo el conocimiento acumulado y en el que se materializa la guía y el liderazgo de los instructores, quienes avalan tu competencia para afrontar este desafío».
«Sobrevolar la Manga y Cabo de Palos, con la certeza de haber logrado superar un obstáculo más, es una sensación que no se me olvidará jamás. Y no sólo he visto el Mar Menor desde el cielo; en la competición de remo y en otras ocasiones con los compañeros, he podido ser testigo de lo importante que es este mar vuestro, de geografía tan única y naturaleza tan frágil; una realidad que preocupa a los murcianos», advirtió.
Doña Leonor también mencionó el curso en la Escuela Militar de Paracaidismo Méndez Parada, que la ha convertido en el primer miembro de la familia real en contar con tal formación. «¡A veces conviene encomendarse a la Morenica!», bromeó sobre su experiencia paracaidista.
La Princesa concluyó su discurso reconociendo el «aire de amabilidad y cercanía» de Murcia, «que no pasa inadvertido y que me ha acompañado este curso», y afirmó que espera con «ganas y con la intención de avanzar más en mi preparación» en la nueva etapa que iniciará en los próximos meses como alumna del Grado de Ciencias Políticas de la Universidad Carlos III de Madrid. «Sigo aprendiendo y sigo comprendiendo», añadió.
ARDE BOGOTÁ
«Y, como una ‘cowboy’ de la A-3, echaré de menos ese trayecto que he recorrido tantas veces camino del mar», concluyó en referencia a la canción de Arde Bogotá, grupo de rock alternativo formado en Cartagena.
Previamente al acto en el Palacio de San Esteban, la Princesa de Asturias recibió en Cartagena la Medalla de Oro de la Asamblea Regional, máximo reconocimiento del parlamento autonómico. En el Libro de Oro de la cámara, doña Leonor agradeció la distinción que le “honra” y le “vincula para siempre” con los murcianos y fue aclamada por los vecinos.
El parlamento murciano reconoció con esa distinción su “representación institucional de la Corona, ejemplaridad y compromiso con el servicio público, defensa de la unidad y de la diversidad de España y reconocimiento a su vinculación institucional con la Región de Murcia”.
En torno a las 11.00 horas el Ayuntamiento de San Javier le entregó también las dos máximas distinciones del Consistorio: la Medalla de Oro de la Villa y el título de Hija Adoptiva del municipio.
A su llegada al municipio en el que reside desde el pasado mes de septiembre, el alcalde de San Javier, José Miguel Luengo, le entregó el bastón de mando de la villa, que data de 1976 y ha sido restaurado recientemente. Un bastón que Felipe también recibió el 8 de julio de 1988, tras su paso por la Academia General del Aire y del Espacio (AGA).
En el Libro de Oro del Ayuntamiento, la princesa Leonor escribió: «San Javier siempre formará parte de mi vida y de mis recuerdos más felices. Aquí, además de descubrir el espíritu alegre de los sanjaviereños he comprobado lo que significa el compañerismo, la confianza y la entrega».
DISTINCIONES
En mayo de 2024 recogió la Medalla de Aragón y la Medalla de las Cortes de Aragón, las dos mayores distinciones otorgadas a nivel autonómico, y el título de Hija Adoptiva de Zaragoza en una jornada en la que la Princesa afirmó que tras pasar por la AGM apreciaba aún más «al Ejército de Tierra y a nuestras Fuerzas Armadas» y que seguir los pasos de su padre «significa mucho» para ella.
En julio del año pasado, tras seis meses a bordo del buque-escuela ‘Juan Sebastián Elcano’ y una breve estancia en la que es una de las fragatas antiaéreas más avanzadas del mundo, la ‘Blas de Lezo’, doña Leonor recibió también la Medalla de Oro de Galicia que entrega la Xunta.
Además, la heredera cuenta con Toisón de Oro (2015), la medalla del Congreso de los Diputados y la del Senado (2023); el collar de Carlos III (2023); la Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid (2023); la Gran Cruz con distintivo blanco al mérito militar (2024); la Gran Cruz de la Orden de Cristo de Portugal (2024); la Medalla de Asturias (2024); y la Gran Cruz con distintivo blanco al mérito Naval (2025).
