Los aranceles de la administración Trump ya van tomando forma tras semanas de incertidumbre en los mercados mundiales. Los efectos de los mismos se comenzarán a sentir en muchas economías a nivel mundial.

Estados Unidos confirmó una nueva fase de su política arancelaria el 2 de abril de 2025, cuando la Casa Blanca oficializó medidas comerciales que el presidente Donald Trump había anticipado en semanas previas. La comunicación se dio tras el cierre de los mercados financieros, en una jornada marcada por la expectativa de los inversores ante la falta de detalles sobre el alcance de las medidas.
Durante el primer trimestre de 2025, el mandatario republicano calificó reiteradamente esta fecha como el «Día de la Liberación«, en referencia a un cambio en la estrategia comercial exterior. Según la información divulgada anteriormente, se mantuvo en firme la entrada en vigor de un arancel del 25% a las importaciones de automóviles a partir del 3 de abril de 2025.
Acusó a Vietnam e India de cobrar aranceles del 75 y 60 por ciento respectivamente, mientras Estados Unidos aplicaba un arancel del 2.5%. Afirmó que las políticas de administraciones anteriores a su gobierno permitieron un desbalance y aunque no cultó a otros países, expuso que permitir estas políticas «han debastado nuestra base industrial». Arremetió contra Canadá en el sector agropecuario por la aplicación de aranceles de hasta 250% y un déficit de hasta 200 mil millones de dólares anuales.
De cara a México, acusó un déficit de 300 mil millones de dólares al año, el equivalente a un 33 por ciento del déficit comercial general de Estados Unidos.
Los aranceles anunciados se suman a otros previamente implementados, como los impuestos sobre el acero, el aluminio y determinados productos provenientes de China. Las nuevas medidas podrían tener efectos sobre el comercio internacional, los márgenes corporativos, los niveles de inflación y las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal.
A comienzos de 2025, los mercados registraban optimismo respecto a las políticas pro crecimiento de la administración republicana. Sin embargo, la sucesión de anuncios en torno a la política arancelaria generó señales de cautela entre los operadores financieros. Esta dinámica se manifestó en la volatilidad de los índices bursátiles, particularmente en sectores industriales y automotrices.
En 2024, el déficit comercial de Estados Unidos alcanzó los 1.2 billones de dólares. Trump ha señalado en distintas ocasiones que el saldo negativo en la balanza comercial representa una vulnerabilidad para la economía del país. Bajo ese argumento, su gobierno sostiene que los aranceles buscan corregir distorsiones acumuladas a lo largo de las décadas recientes.
Analistas internacionales señalan que la respuesta de los principales países exportadores a Estados Unidos será clave en la evolución del escenario comercial global en los próximos meses. En tanto, en México hubo cautela durante la conferencia matutina de Claudia Sheinbaum quien priorizó el anuncio de incremento de empleo y mayor recaudación fiscal por sobre los aranceles.
Por Francisco Vicario / NotiPress