Ha llegado el momento de tomar cartas en el asunto, tal vez demasiado tarde, pero era necesario que la población tomase conciencia de que no podemos agotar los recursos naturales que tan altruistamente nos ofrece nuestro planeta.

Ya es hora de escuchar lo que la Madre Tierra nos pide a gritos; un cambio de paradigma económico y social para frenar los abusos que se han cometido en el pasado y que nos ha llevado a la terrible situación actual de contaminación, desaparición de especies, cambio climático…

Para combatir todo este proceso que nos lleva a la destrucción y construir el cambio hacia un futuro mejor, cada grano cuenta, cada ciudadano en particular tiene que tomar las medidas que estén a su alcance para implementar la utilización racional de los recursos naturales.

En este sentido, para cada hogar, para cada edificio, una de las medidas que podemos adoptar ya son los aislamientos ecológicos, tanto la impermeabilización de cubiertas, como el aislamiento de cubiertas o las herramientas necesarias para impermeabilizar terrazas, ya que el aislamiento térmico de una construcción reduce drásticamente el consumo de energía y es imperante la necesidad de recurrir al aire acondicionado en los meses de calor y a la calefacción en los meses de frío.

Este ahorro energético, además, tendrá un impacto positivo inmediato en la factura del suministro eléctrico, que se verá reducida desde el primer momento. Pero, como cabe suponer, no todos los materiales aislantes son iguales, vamos a continuación un poco más en profundidad esta cuestión.

Tipos de impermeabilizaciones y ventajas que ofrecen

Las opciones naturales son siempre una buena opción en cuanto a que son cómodas para sus usuarios y menos agresivas con el medio ambiente, pues evitan las emisiones contaminantes tanto durante su uso como posteriormente a la vida útil del edificio. Así mismo, son recomendables los aislamientos renovables y reciclados por tener un menor impacto para el medio ambiente.

Algunos de los aislamientos que nos encontramos son la lámina impermeable transpirable, que forma una barrera anti viento y actúa también eficazmente como barrera de reflexión térmica.

La celulosa de papel reciclado que es un material aislante que se obtiene a partir de papel de periódico reciclado, cuya materia prima es la celulosa. Se utiliza como aislamiento térmico en cubiertas, cerramientos verticales, forjados y como protector contra incendios, cabe destacar sus cualidades higroscópicas (absorbentes de la humedad), así como su resistencia al fuego y a la descomposición, la posibilidad que ofrece de reciclaje o reutilización y su extraordinaria resistencia mecánica.

La manta de cáñamo también es muy empleada y se fabrica a partir de las fibras de cáñamo, cuyo crecimiento es rápido y que tiene la ventaja de ser una planta refractaria a las plagas, que no necesita de la protección de pesticidas. No es comestible ni para insectos ni para roedores y se utiliza como capa base para los pavimentos flotantes, como aislante térmico y acústico en techos con estructura de madera…

Existen muchos otros, pero el siguiente apartado vamos dedicarlo a un método que está cogiendo cada vez más fuerza por su gran efectividad.

COOL-R, el mejor aislamiento termoreflectante del momento para grandes superficies

El revestimiento Cool-R consiste en una membrana, impermeabilizante y reflectante, cuya misión es proteger las cubiertas del calor, del frío y del agua. Se trata de una protección altamente resistente a temperaturas extremas que oscilan entre los -30ºC y los 80ºC.

Cool-R ofrece una garantía de hasta 10 años, es un revestimiento especialmente diseñado para grandes construcciones como pueden ser edificios sin refrigeración, en los que se consigue reducir la temperatura interior hasta 10ºC, o para grandes instalaciones que sí cuentan con aire acondicionado, como las grandes superficies, consiguiendo un gran ahorro energético.

La contratación del revestimiento Cool-R, además, incluye una serie de servicios que van más allá de la venta del producto en sí. En este sentido, un equipo de expertos primero realiza los cálculos individualizados de ahorro energético que conseguirá cada cliente, lo que va a facilitar enormemente la toma de decisión, pues tendrá pleno conocimiento acerca del balance térmico del inmueble, el ahorro previsto con COOL-R, la inversión que ha de realizarse y el tiempo de recuperación de la misma, además están plenamente capacitado para responder a todas las aclaraciones de las dudas que puedan surgirles a los interesados.

Posteriormente, el equipo de Cool-R elaborará el presupuesto, así como una lista con las recomendaciones y ventajas para cada empresa. Más tarde, si el presupuesto es aprobado y el proyecto sigue adelante, una empresa instaladora, debidamente homologada y certificada, aplicará esta solución impermeabilizante que está dando tan buenos resultados.