La campana extractora de cocina es el electrodoméstico que permite eliminar los humos y vapores generados por la cocción de los alimentos. Es un aparato importante y necesario, puesto que ayuda con el cuidado del aspecto de los muebles y la mampostería, ya que impide que las diminutas partículas de grasa que se evaporan gracias al calor de la estufa, se peguen por condensación en las superficies de las paredes o del mobiliario, afeando a medio plazo, con manchas y coloraciones desagradables, el diseño y los colores originales de la estancia. También, la campana extractora se convierte en un elemento de decoración e iluminación que aumenta la elegancia y la sensación de confort que deben existir naturalmente en una habitación dedicada al placer de la preparación de comidas, a la alimentación y a la reunión familiar.

GUÍA PARA LA SELECCIÓN:

Una vez instalada, la campana extractora se convierte en una parte integral del mobiliario de cocina, donde debe servir por muchos años soportando calor, humedad, grasas y la periódica limpieza; al ser un aparato eléctrico tiene exigencias de seguridad que deben satisfacerse; por lo tanto, este elemento debe seleccionarse con criterio.

Materiales:

La práctica totalidad de campanas extractoras se fabrican con metal. El acero inoxidable o el aluminio son materiales que tienen una resistencia natural contra el ataque de la acción del agua, grasas y productos de limpieza, además de presentar un aspecto limpio y lustroso. Otros materiales más económicos son la chapa para campanas extractoras baratas, con diversos recubrimientos de pintura anticorrosiva cumplen a cabalidad su función y cuentan con la misma resistencia que las de acero inoxidable o aluminio, con la ventaja de poder elegir entre muchos más colores incluso para el mismo diseño. Las campanas con vidrio templado conformado en curva para la recolección de humos y vapores son también una interesante opción de diseño.

Las perillas de mandos para el encendido y apagado, para el control del flujo de aire extraído y para regular la iluminación vienen fabricadas en plástico que complementa el diseño y el color de la campana. Un detalle a verificar antes de la compra es que sean fáciles de operar incluso con las manos mojadas o con guantes, y que no presenten resquicios que sean complicados de limpiar.

Volumen de extracción:

Se trata de la capacidad de la campana para extraer una cantidad de aire durante un tiempo determinado. Es un parámetro que está indicado en la parte posterior del aparato y suele venir expresado en metros cúbicos por hora, y que conviene establecer antes de la compra.

La capacidad de extracción puede variar entre los 200 metros cúbicos/hora hasta los 600, y está relacionada con la cantidad de alimentos que se estén preparando en el mismo momento y con las dimensiones de la cocina. Una estufa pequeña que se use en pocas ocasiones requiere capacidades menores que una estufa industrial para calentar ollas muy grandes.

Las habitaciones de cocina pequeñas solo necesitan campanas en los rangos menores de extracción de aire. Las cocinas de grandes dimensiones y las estufas colocadas en el centro requerirán de un mayor volumen de salida.

Tipo:

Cada habitación de cocina tiene una arquitectura particular que determina el tipo de campana adecuada. Se reconocen cuatro tipos de campanas extractoras:

– Campana tradicional de pared: Es la más conocida. Se integra a un mueble ya existente, casi siempre atornillada a una alacena, y suele requerir de una tubería de salida hacia el exterior, que debe ser instalada a veces con rotura de la pared. Sin embargo, algunas campanas de este tipo cuentan con funciones de recirculación y filtración de aire a través de un filtro, que evitan obras mayores. Como elemento de diseño y decoración, es una campana que se nota y sobresale por encima de la estufa.

– Campana extraíble o empotrable: generalmente usada en instalaciones donde se puede excavar un agujero en la mampostería o en el mobiliario. Es fácil de poner y quitar gracias a unas convenientes lengüetas metálicas o plásticas. También se la consigue con toma de tubería hacia el exterior o con recirculación. Sus características de diseño son que no sobresale del mueble; por lo tanto, da un aspecto más compacto e integrado.

– Campana central o “de isla”: No es tan común como las anteriores y suele ser más cara. Se utiliza cuando la estufa está colocada en el centro de la cocina y casi siempre se trata de una campana con tubería hacia el exterior. Debido a que se usa en habitaciones grandes, su capacidad de extracción debe estar en los volúmenes grandes, puesto que tiene que ser capaz de contrarrestar eventuales corrientes de viento. Es un diseño muy elegante y sobresaliente, pero que solo puede usarse en arquitecturas específicas.

Tamaño:

El tamaño y el formato de la campana extractora está determinado por las dimensiones de la estufa a la que sirve. La superficie cubierta por la campana siempre debe ser al menos un 10% mayor que la correspondiente de la estufa, debido a que los vapores y humos tienden a dispersarse conforme van ascendiendo.

El tamaño de la campana está directamente relacionado con su peso: Se debe analizar si las estructuras existentes en la cocina son suficientes como para soportar la nueva instalación. En caso de duda, es mejor consultar con un profesional en este tipo de aparatos.

Conclusión:

La campana extractora es un electrodoméstico que aporta mayor funcionalidad a la estufa en particular y a toda la casa en general, pues evita que se difundan olores fuertes hacia otras habitaciones. Evita la degradación por manchas en paredes y muebles cercanos al sitio de la cocción y se convierte en un elemento de diseño que realza la elegancia de la habitación de la cocina.