El Principado ha informado sobre la situación de Itvasa que mantendrá el cierre de la estación de Granda tras estimar que el coste inicial de las obras de reparación superaría el millón de euros.

La empresa pública Inspección Técnica de Vehículos (Itvasa) sopesa cesar de manera definitiva la actividad de la estación de Granda, en Gijón, al estimar que la reparación de las instalaciones supondría un coste inicial superior al millón. La compañía tomará una decisión cuando disponga de un informe técnico preciso sobre las obras que debería acometer en este emplazamiento, que por ahora continuará sin actividad.
Itvasa cesó la actividad provisional de la estación de Granda en mayo, tras detectar desperfectos y deficiencias graves en el tejado y uno de los muros de la nave. Desde entonces, la actividad se ha concentrado en la estación de Tremañes, donde se presta el servicio de manera regular, normalizada y sin demoras.
A la espera de adoptar una decisión final, la compañía explora varias opciones, entre ellas, una posible permuta con el Ayuntamiento de Gijón del suelo donde se ubica la estación de Granda por una parcela municipal en el polígono de Tremañes, próxima a la actual estación.
La apertura de la segunda estación de ITV en Gijón se adoptó en diciembre de 2020 para hacer frente al colapso en la atención generada durante los meses en los que Itvasa permaneció cerrada por el confinamiento de la pandemia, con 140.000 citas pendientes acumuladas.
La elección de Granda se debió a la disponibilidad en la zona de una parcela con una nave ya construida, lo que agilizaba la puesta en marcha de una nueva estación para atajar las demoras. En aquel momento, la espera para la revisión de vehículos llegó hasta los 170 días en Gijón, la más alta de toda la red de puntos de atención de Itvasa.
