Berlín, 23 feb (dpa) – El Parlamento Europeo debería aprobar el acuerdo arancelario ya acordado con los estadounidenses, demandó el presidente de la Federación de la Industria Alemana (BDI), Peter Leibinger, en declaraciones a la emisora Deutschlandfunk.

«Si ahora no se ratifica, crearemos por nuestra parte una incertidumbre adicional que realmente no nos conviene». Leibinger añadió: «Si luego se aplica o no, ya se verá».
El presidente de la Comisión de Comercio del Parlamento Europeo, Bernd Lange, propuso suspender la aplicación del acuerdo arancelario con Estados Unidos.
Nadie sabe si Estados Unidos podrá cumplir los acuerdos alcanzados, afirmó Lange. «Antes de dar más pasos, necesitamos claridad y seguridad jurídica», exigió el eurodiputado germano. Dijo que por ello propondrá la suspensión al equipo de negociación responsable en el Parlamento Europeo en una sesión extraordinaria convocada expresamente para ello hoy mismo.
En verano, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente estadounidense, Donald Trump, acordaron que la mayoría de las importaciones de la Unión Europea (UE) a Estados Unidos no superarían un arancel máximo del 15 %. El acuerdo jurídicamente vinculante elaborado posteriormente con Estados Unidos aún debe ser aprobado por el Parlamento Europeo.
La BDI tiene en el punto de mira otros aranceles
Leibinger subrayó que también es necesario intensificar las negociaciones sobre la reducción de los aranceles adicionales sobre los automóviles, el acero y los productos de aluminio, que afectan a gran parte de la industria alemana.
Estos aranceles oscilan entre el 30 % y el 40 % según el producto y no se ven afectados por la sentencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos. «En este sentido, habíamos avanzado mucho en las negociaciones, que se llevaron a cabo de forma discreta, para reducir considerablemente la lista de productos afectados».
En cuanto a la decisión judicial, el presidente de la BDI llamó a seguir atentos: «No debemos creer que, con la sentencia del Tribunal Supremo, esta pesadilla ha terminado». Recordó que el actual Gobierno estadounidense está firmemente decidido a utilizar los aranceles como instrumento para reindustrializar su propia economía.
