El Principado ha alcanzado los 100 stolpersteine instalados en la legislatura con un homenaje en Arriondas a Manuel Cueto Pérez, deportado al campo nazi de Gusen

Homenaje a Manuel Cueto Pérez en Arriondas
El consejero de Ordenación de Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos, Ovidio Zapico, ha reafirmado ha participado en la colocación en Arriondas de la piedra de la memoria o stolpersteine número 100 de la legislatura, una iniciativa destinada a recordar a las personas asturianas deportadas a los campos de concentración nazis.
Zapico ha intervenido en el acto junto al teniente alcalde de Parres, Víctor Rodríguez Caldevilla y representantes del del Grupo Deportados Asturias, acompañados por familiares del homenajeado, representantes del movimiento memorialista y la directora general de Memoria Democrática, Begoña Collado.
El adoquín instalado rinde homenaje a Manuel Cueto Pérez, nacido el 25 de octubre de 1918 en La Vita, en el concejo de Parres. Hijo de José Cueto Pérez y Salomé Pérez Martínez, ambos naturales de la localidad, era agricultor cuando estalló la Guerra Civil. Su familia también sufrió de forma directa las consecuencias del conflicto, ya que su hermano José, afiliado a las Juventudes Socialistas Unificadas y soldado de la Brigada de Fortificaciones número 2, desapareció en el frente de Pravia en julio de 1936.
Aunque no se conservan datos sobre el recorrido que llevó a Manuel Cueto hasta Francia, sí consta su paso por el Frontstalag 184 y que formó parte del conocido como convoy de los 927, que salió de la estación francesa de Angulema el 20 de agosto de 1940 con destino a Mauthausen. Cuatro días después llegó al complejo nazi, donde recibió el número de matrícula 3887. El 24 de enero de 1941 fue trasladado al subcampo de Gusen, con el número 9163, y allí falleció el 5 de noviembre de 1942.
Reivindicación de la memoria democrática
Durante el acto, Zapico ha destacado que las administraciones públicas tienen la responsabilidad de preservar la memoria de quienes sufrieron la persecución, el exilio, la deportación y el exterminio por defender la libertad y los valores democráticos. Asimismo, ha subrayado que cada una de estas piedras constituye un acto de reparación y reconocimiento individual frente al intento de borrar la identidad de las víctimas.
En su intervención, el consejero ha reivindicado el legado de quienes fueron perseguidos y asesinados por defender la democracia, la igualdad y las libertades. Además, ha recordado que hace un año participó en la visita institucional realizada a los campos de concentración de Gusen y Mauthausen, donde fueron deportados 72 asturianos, muchos de ellos asesinados, entre ellos Manuel Fernández.
En este contexto, ha alertado sobre los riesgos que afrontan hoy los valores democráticos y ha hecho un llamamiento a preservar la memoria de quienes dieron su vida por la libertad. «La trayectoria de personas como Manuel debe servir para consolidar y cuidar cada día nuestra democracia, el mejor sistema para garantizar derechos, libertades, prosperidad, paz y futuro», ha afirmado.
El proyecto Stolpersteine en Asturias
Con la colocación de este adoquín, el Principado alcanza el centenar de stolpersteine instalados esta legislatura en una treintena de concejos asturianos. Esta actuación forma parte del compromiso asumido por la consejería para completar la instalación de las 193 piedras de la memoria, correspondientes a los asturianos deportados a los campos de concentración nazis, antes de que finalice el mandato.
Cuando comenzó este periodo de gobierno, Asturias contaba con 46 adoquines colocados. Desde entonces, la Dirección General de Memoria Democrática ha impulsado la instalación de otras 100 piedras y prevé colocar 47 más en 14 concejos durante los próximos meses, hasta culminar el homenaje individualizado a todas las víctimas.
El proyecto Stolpersteine, impulsado por el artista alemán Günter Demnig, busca mantener viva la memoria de las víctimas del nazismo mediante la colocación de adoquines con placas de latón grabadas con sus nombres y principales datos biográficos en los lugares vinculados a sus vidas. Se trata de la mayor iniciativa de memoria descentralizada de Europa y de una herramienta para acercar la historia a la ciudadanía desde el espacio público.
EUROPA PRESS
