Buenos Aires, 6 nov (dpa) – “Soy una persona común que escribe”, asegura el argentino Hernán Casciari. Y, hace ya un tiempo, el escritor disfruta narrando sobre diferentes escenarios sus historias, que suelen inspirarse en sus propias vivencias y las de su entorno.

“Toda la vida escribí y hace un par de años dejé de hacerlo y me dediqué casi de manera involuntaria a contar los cuentos que había escrito”, dice en entrevista con dpa. “Es una especie de hobby que tengo en esta época, que de a poquito irá pasándole otra vez la posta a la escritura”.

Sobre la génesis de su obra, que enhebra humor y drama, apunta: “Soy muy autorreferencial en todo lo que escribo. En la mayoría de los casos parto siempre de una verdad; después la maquillo un poco, a veces la exagero. Otras, me escondo detrás de personajes que no soy yo y me los apropio.”

Casciari (Mercedes, 1971) reside desde 2016 en Buenos Aires, tras sufrir un infarto en Montevideo a fines del año anterior. Previamente vivió en Barcelona y ganó fama con sus blogs. “No podría contar nada a nadie si no existiera Internet”, añade el escritor y periodista.

Apostando por un proyecto propio, el autor de “Más respeto que soy tu madre” fundó Editorial Orsai, con la que publica sus libros y una revista homónima. “Es una maravilla no tener jefes ni dueños. Y no llevarte el 10 por ciento de tu obra, sino el 70. Es una maravilla de rentabilidad y de placer”, subraya.

Casciari, quien presentó su unipersonal “Personajes secundarios” en el Festival Basado en Hechos Reales celebrado a principios de mes en Buenos Aires, adelanta que realizará próximamente lecturas de cuentos en Paraguay y Colombia. Además seguirá protagonizando diferentes espectáculos en Argentina -entre ellos, con el cantautor Zambayonny y con el tanguero Hernán “Cucuza” Castiello-.

dpa : ¿Cómo dio el salto de escribir a narrar sobre un escenario?

Casciari : Fue un poco casual. Inicialmente hubo como un paso intermedio que fue empezar a contar historias por radio, lo que me sugirió hace unos años (el conductor Mario) Pergolini. Le dije que no, que me parecía que iba a aburrir a la gente, y me insistió. Le mandé desde mi casa en Barcelona unos audios con algunos cuentos y, conforme se los iba mandando, me di cuenta de que editar un texto literario a su forma oral me empezaba a resultar muy divertido.

Entonces empecé a hacerlo con muchas ganas. Y de ahí me invitaron a hacerlo en ferias del libro, en universidades, y me di cuenta de que la gente disfrutaba mucho en vivo y yo también. Comenzaba a encontrarle gestualidad a los textos, matices a la voz, y a descubrir que en todo eso había como adjetivos nuevos además de la palabra. Empecé a hacerlo con más fuerza en teatros y en auditorios y después de una forma un poco más profesional.

dpa : ¿Le resulta catártico contar historias de su propia vida?

Casciari : En general siempre parto de una emoción, de una imagen que no logra asentarse con tranquilidad en mi memoria, está todo el tiempo como demasiado activa. Y a esa imagen la envuelvo alrededor de una historia y la entrego para ver si el otro la puede hacer propia e incluso si me puede ayudar a calmarla. Sobre todo con los dramas trabajo de esa manera.

Con la comedia es más una cuestión de compartir el humor. Pero con el drama trato de que se lo quede otro, de que a otro le dé vergüenza, de que otro llore. De que otro haga todas esas cosas que antes hacía en solitario con ese recuerdo.

dpa : ¿Alguna de las personas reales que aparecen reflejadas en sus textos se molestó alguna vez por eso?

Casciari : En general intento solamente utilizar personajes de mi familia, de mis amigos o de mi entorno que a priori sé que se van a sentir homenajeados y no traicionados con lo que cuento. Por ejemplo estuve en pareja 15 años con la que ahora es mi ex mujer, una chica catalana, y jamás he hablado de los que fueron mis suegros, y de hecho podría haber contado libros enteros al respecto. Yo sé que se hubieran sentido como intimidados al ser expuestos en la literatura, no lo hubieran entendido.

En cambio otros, familiares y amigos, siempre lo vivieron con mucho más ligereza y entonces con ellos me cebé y he contado muchas cosas. Por suerte no he tenido problema con ninguno, pero porque sé elegir a quién tocar y a quién no.

dpa : ¿Cuál es su balance del funcionamiento de editorial Orsai?

Casciari : Es una especie de hobby o de fórmula que tengo para la publicación de mis propios libros sin tener que entregárselos a la industria, sobre todo a las multinacionales, a las editoriales grandes, cosa que siempre me resultó muy desmoralizadora. Y además hacemos una revista con unos amigos que se llama “Orsai” y sale cada tres, cuatro meses, que también es un hobby más periodístico, más de edición (…) La editorial es una excusa para generar estas pequeñas aventuras del papel.

dpa : ¿Tiene nuevos proyectos entre manos?

Casciari : Estoy sacando un libro por año; seguramente saldrá uno en 2019. Va a salir una edición nueva de la revista a finales de diciembre. Y estoy preparando junto con un grupo de gente muy joven una versión móvil, digital, de contenido semanal de “Orsai”. (…) Es una revista muy dinámica para toda Latinoamérica.

HERNÁN CASCIARI (Mercedes, 1971) publicó las novelas “Más respeto que soy tu madre” y “El pibe que arruinaba las fotos”, los libros de cuentos “España decí alpiste”, “El nuevo paraíso de los tontos”, “Charlas con mi hemisferio derecho”, “Messi es un perro” y “El mejor infarto de mi vida” y los libros de historietas “Doce cuentos de verano” (junto a Horacio Altuna) y “Papelitos” (con Gustavo Sala). Ganó diversos premios como el Juan Rulfo (1998) y el de la Deutsche Welle al mejor blog del mundo (2005).

Por Gabriela Mayer (dpa)